En Eurovisión lo que cuenta es la canción y  la coreografía, pero el vestuario y el maquillaje no se quedan atrás. No hay que dejar nada al azar y eso Barei, la representante española, lo sabe muy bien. Ella, que siempre ha presumido de ser una persona muy natural, ha escogido un look a su medida y con el que se siente perfectamente identificada.

Barei ha huido de los grandes nombres del diseño español porque ninguno le convencía en incluso hasta llegó a tener en sus manos un vestido largo, pero cambió de idea.  «No podía expresarme completamente, no podía ser yo, me sentía atada», contó. Así que ella misma se ha encargado del vestuario, eso sí, asesorada muy de cerca por Raúl Amor, su estilista.


Fiel a su estilo, el próximo sábado lucirá un look, como ella misma ha contado, que es «una mezcla de lujo y sporty». Y, después de ver los vestidos que ha llevado en los tres primeros ensayos: cortos y metalizados, no ha ido mal encaminada. Barei se siente 100% ella cuando se viste con camisetas oversize, vaqueros y zapatillas. Por esa misma razón nunca se le pasó por la cabeza subirse a unos tacones.

Los vestidos que llenarán su maleta

Unos más sofisticados y otros más sencillos, Barei está empeñada en brillar con los cinco diseños que se ha llevado a Estocolmo, pero solo uno se subirá al escenario del Globen Arena. Todos son metalizados, plateados y dorados, para conseguir deslumbrar no solo con su voz, también con su look. “Sé que todo el mundo va a estar pendiente del vestuario”, ha confesado la cantante.


En los tres ensayos la hemos visto con un vestido dorado con fondo negro, después se decantó por otro muy corto de paillettes y un tercero también de paillettes pero con su número de la suerte, el 3, en la parte delantera que es muy similar al otro que ya lució hace unos años Rihanna. Éste se presenta como uno de los favoritos para lucir en la final.


Las zapatillas, su seña de identidad

Si hay algo que desde el primer momento tuvo claro la cantante madrileña es que llevaría zapatillas de deporte, el calzado con el que se siente más cómoda y que le permite bailar y derrochar toda la energía sobre el escenario.

«Me dan libertad para moverme», contó. En todos los ensayos ha llevado las mismas: con cuña y al más puro estilo Isabel Marant (que las puso de moda en 2011), llegan hasta el tobillo, son negras y tienen la suela blanca.