Los serums son básicamente concentrados de activos que funcionan de una manera más efectiva que por ejemplo, una crema hidratante. Son elixires de belleza que penetran en las capas más profundas de nuestra piel para repararla, embellecerla o nutrirla, pues su funciones también son varias. Antes de aplicarlo, es imprescindible una buena limpieza de cutis, quitar restos de maquillaje y prepararla mediante una loción previa.

Adela Rodriguez, fundadora y responsable de la firma Sileä Cosméticos, destaca la cantidad (dos o tres gotitas es suficiente) y no olvidarse al tratar el rostro, de zonas cercanas a este como cuello o escote: “Aunque lo ideal sería durante el día y la noche, es en este último caso cuando las células se regeneran, por lo que es preferible aplicar el serum pocas horas antes de irnos a dormir. El número de veces, también dependería de nuestro tipo de piel, pues las hay más deshidratadas o con acné y pequeñas manchas”.

La importancia de masajear la zona

Este punto es de suma importancia, pues ayuda a que penetre todavía mejor el serum, sobre todo si atendemos a la manera en que deben hacerse estos masajes, siendo muy efectivo desde dentro y hacia fuera del rostro, con movimientos ascendentes y suaves, lentos, sin ninguna prisa. Desde la firma cosmética Sileä, que cuenta con un amplio abanico para poder dar respuesta a todo tipo de pieles, recalcan el trato especial y todo el ritual que cada serum debe tener a la hora de aplicarlo: “Los masajes siempre deben ser suaves y complementarse con un liposoma o crema específica según las necesidades de cada tipo de piel”, comenta. 

La especialista además incide en sus beneficios llegada esta época de año: “Los serum son una excelente opción cuando comienza el calor, ya que su textura más ligera y la alta concentración de activos nos permite adaptar nuestra rutina de cuidado diario a las altas temperaturas, y dependiendo de las condiciones y necesidades, modificarla prescindiendo en algunos casos de las cremas”.