Música

Carla Bruni cierra su gira con un concierto dulce y elegante en Barcelona

Dulce y elegante, Carla Bruni ha cerrado su gira internacional con un concierto en Barcelona, al que ha acudido su marido, el expresidente francés Nicolas Sarkozy, que ha compartido protagonismo con su esposa y ha sido recibido con aplausos por el público del Festival Jardines de Pedralbes.
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  • Carla Bruni cierra su gira con un concierto dulce y elegante en Barcelona Carla Bruni cierra su gira con un concierto dulce y elegante en Barcelona EFE

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Dulce y elegante, Carla Bruni ha cerrado su gira internacional con un concierto en Barcelona, al que ha acudido su marido, el expresidente francés Nicolas Sarkozy, que ha compartido protagonismo con su esposa y ha sido recibido con aplausos por el público del Festival Jardines de Pedralbes.

Sentado en la quinta fila, junto al presidente de la Generalitat, Artur Mas, la presencia de Sarzoky ha teñido el ambiente, ya que el público ha estado tan pendiente de las canciones que se sucedían sobre el escenario como de los movimientos del expresidente y de las miradas que se pudieran intercambiar marido y mujer.

El escenario al aire libre de los hermosos Jardines de Pedralbes de Barcelona ha resultado ser un marco ideal para cerrar la gira internacional de Carla Bruni y para ofrecer un concierto como éste, cargado de amor.

"Esta canción es para los enamorados. ¿Hay alguien enamorado en la sala?", ha dicho con su voz pausada la intérprete italo-francesa antes de empezar a cantar "On serait seuls au monde".

Tras ella, los espectadores podían ver el Palacio Real de Pedralbes iluminado con luces rojas y, sobre el escenario, un pianista, un guitarrista y la esbelta figura de Carla Bruni, de pie con su guitarra, vestida con una sencilla americana granate y un pantalón negro.

En esta gira, Bruni ha presentado su último disco titulado "Little french song", que está inspirado en la chanson francesa y el universo de Edith Piaf, Charles Trenet, George Brassens y Serge Gainsbourg. De ahí que la exprimera dama haya elegido una puesta en escena sencilla y sobria, propia del género.

El concierto en Barcelona ha sido el último de una serie de recitales que empezaron en Francia y han pasado por países como Alemania, Australia, Estados Unidos, Canadá, Israel y Rusia.

Ésta ha sido la gira más extensa de la carrera musical de la compositora y una manera de desquitarse de los cinco años de presidencia de su marido, desde 2007 hasta 2012, durante los que se mantuvo alejada de los escenarios.

"Ella me ha apoyado durante cinco años, yo puedo apoyarla en esta gira", dijo Nicolas Sarkozy cuando empezó la promoción del disco, y ha cumplido.

El concierto ha empezado con "Déranger les pierres", del disco "Comme si de rien n'était", que Bruni sacó a la venta en 2008 y no pudo promocionar como a ella le hubiera gustado por su condición de primera dama de Francia.

Después ha venido "L'amourese", que Bruni ha dedicado "a todas las mujeres enamoradas". Como ella, han pensado los presentes.

Después de dos canciones más de este mismo disco, le ha llegado el turno a su último álbum, "Little french song", que Bruni ha ido desgranando hasta que ha interpretado la versión de "Si la photo est bonne", de Barbara.

Durante casi dos horas se han ido sucediendo las canciones, todas ellas precedidas por una corta explicación de la compositora sobre su contenido, en francés y en inglés.

Al principio, estas introducciones han resultado ser una buena manera de acercar al público español unas canciones cantadas en francés, donde la letra tiene mucho protagonismo, pero la repetición cansa y el ritmo del concierto se ha resentido.

Pero ahí estaba Sarkozy para levantar el ánimo y, cuando Carla Bruni ha presentado el tema "Mon Raymond", dedicado a su esposo, los espectadores han redoblado su interés.

Los mayores aplausos se los ha llevado la canción "Quelqu'n m'a dit", con la que se dio a conocer en el año 2002 y con la que se ha despedido del público.

Aunque ha sido una despedida momentánea, ya que faltaban los bises, que Bruni ha ofrecido encantada, en vista de que el público estaba en pie. Pero lo cierto es que no han aplaudido con mucha fuerza, teniendo en cuenta que estaban todos en pie, ¿sería quizás estaban despistados intentando ver a Sarkozy?.

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