A lo Carrie Bradshaw

Novias

Seis tradiciones que ya no son cool en una boda

  • Sáltate las reglas más que comunes y dale un twist que hará que sea un día inolvidable. 
  • El vestido blanco y el anillo de pedida han pasado a la historia. Y si no lee esto. 

La boda de Olivia Palermo, la más cool

El mundo de las bodas ha cambiado. Atrás quedaron ciertos rituales que marcaron una época ‘nupcial’: lanzar el ramo de la novia, llevar algo azul, andar hacia el altar a ritmo de orquesta, etc.El hotel Barceló Bilbao Nervión propone un cambio y apuesta por saltarse seis reglas más que comunes, dándole un twist que hará de este evento el más inolvidable:

1. El anillo. Símbolo del vínculo entre dos personas que siempre ha estado ligado a la pedida de mano. Una gran expectación se ha creado en torno a este objeto durante generaciones, pero, ¿y si en vez de un anillo se cambiara por otro objeto más simbólico para la pareja? ‘Sexo en Nueva York’, no solo supuso una auténtica revolución en muchos sentidos, sino que en el ámbito nupcial su protagonista Carrie Bradshaw opta por un par de stilettos en lugar de esta típica joya.

2. Vestido blanco. Seguramente las abuelas se llevarán las manos a la cabeza, pero en el día de la boda lo importante es que la novia se sienta cómoda y lleve un vestido que refleje su forma de ser y personalidad. Algo con lo que no sienta que va disfrazada o con el que se vea más favorecida. Distintas tonalidades van cobrando protagonismo en las bodas, colores como el nude, el rojo o el azul son opciones diferentes y originales.

3. Contratar a un fotógrafo profesional. Hace unos años tenía sentido, en la era pre-Facebook, anterior a los hashtags de Instagram, cuando la mayoría de la gente no tenía cámara en el móvil. Pero como las redes sociales gustan a todo el mundo, ¿por qué no comprar unas polaroids y dejarlas en cada mesa? O, más sencillo, ¿regalar ‘palos selfie’ para que cada uno se haga sus fotos, que se unirán en un hashtag en clave #wedding? Al final el recuerdo será más espontáneo y se tendrán distintas visiones de la boda según los invitados.

4. Ver al novio antes de la boda. La tradición establece que antes de la boda los novios no deben verse ya que, de lo contrario, esto puede traerles mala suerte de cara a su futuro compromiso. Es indiscutible que simplemente es una superstición que no tiene ninguna base científica. Verse antes de la boda no sólo calmará los nervios de la pareja, sino que irán más relajados al enlace y con menos presión.

5. El pastel de boda. Cupcakes, macarons, cookies, pop cakes… Actualmente la repostería ofrece una amplia variedad de sabores y formas para todos los gustos. El pastel de cuatro plantas quedó atrás, la nueva moda dicta que ‘menos es más’. Las formas y sabores minimalistas conquistan hasta a los paladares más exquisitos.

6. La luna de miel. Adiós luna de miel, hola staycation. Tener la boda soñada y las vacaciones diez, todo en uno, es una combinación difícil. Muchas veces hay que elegir entre una y otra. En orden de prioridad, disfrutar del día de la boda es lo primero. Una staycation en la misma ciudad será la manera ideal de evadirse sin gastar mucho y ahorrar para el futuro viaje.