Siete de cada 10 mujeres desconocen su talla

Moda

Todavía no lo sabes, pero no usas la talla correcta de sujetador (tranquila, hay remedio)

  • "Encontrar la talla de sujetador exacta es tan complicado como encontrar al hombre perfecto", afirman desde Triumph. 
  • Usar una talla inadecuada puede provocar dolores de cabeza, espalda y cuello. 
  • Encuentra el sujetador perfecto

De unos nos atrae su aspecto, otros nos gustan porque nos hacen sentir bien, cómodas, porque son discretos… Pero incluso así una y otra vez tenemos la sensación de que no es el adecuado. No es él, hay que seguir buscando. Y no, no estamos hablando del hombre perfecto, sino de tallas de sujetadores.

Si siete de cada diez mujeres no usan la talla de sujetador adecuada, es porque algo falla. "La mayoría de las mujeres se centran en el contorno y obvian el tamaño de la copa, o viceversa", cuenta a Mujer.es María Sánchez, del departamento de Marketing de Triumph.

La firma de lencería ha lanzado la campaña 'Encuentra el tuyo' para facilitar a las mujeres la búsqueda del sujetador perfecto porque, como recuerda Sánchez, "encontrar la talla de sujetador exacta es tan complicado como encontrar al hombre perfecto".

¿Cómo sabemos que no estamos ante 'el nuestro'?

En la web de Triumph hay un cuestionario con el que las mujeres pueden averiguar cuál es su talla de contorno y de copa. "Lo imprescindible es que el ajuste sea el adecuado y esto lo averiguamos con la medida del contorno y con la del pecho. Con la ayuda de una cinta, medimos el contorno, justo debajo del tórax, y así sabremos cuál es nuestra talla", dicen desde Triumph.

Pero queda por conocer la copa, así que, otra vez con la cinta métrica, "se mide el contorno, pero esta vez a la altura del pecho, es decir, en la zona más abultada", continúa.

Después, con la diferencia entre la medida del contorno del pecho y la de debajo obtendremos la talla. Si nuestro contorno de bajo pecho es de 85 centímetros, nuestra talla (española) es una 100. ¿Por qué lo sabemos? Gracias a esta regla de las medidas de bajo pecho:

- Si mide entre 68 y 72 centímetros, tu talla europea es 70, mientras que la española, 85.

- Si mide entre 73 y 77 centímetros, tu talla europea es 75, mientras que la española, 90.

- Si mide entre 78 y 82 centímetros, tu talla europea es 80, mientras que la española, 95.

- Si mide entre 83 y 87 centímetros, tu talla europea es 85, mientras que la española, 100.

- Si mide entre 88 y 92 centímetros, tu talla europea es 90, mientras que la española, 105.

- Si mide entre 93 y 97 centímetros, tu talla europea es 95, mientras que la española, 110.

- Si mide entre 98 y 102 centímetros, tu talla europea es 100, mientras que la española, 115.

- Si mide entre 103 y 107 centímetros, tu talla europea es 105, mientras que la española, 120.

Por ejemplo, si nuestro contorno de pecho es 102 y el del debajo del pecho 85 centímetros, la diferencia es de 17 centrímetros. ¿Y qué copa nos pertenece? Según Triumph, es una C porque:

- Copa A: entre 12 y 13 centímetros.

- Copa B: entre 14 y 15 centímetros.

- Copa C: entre 16 y 17 centímetros.

- Copa D: entre 18 y 19 centímetros.

- Copa E: entre 20 y 21 centímetros.

- Copa F: entre 22 y 23 centímetros.

- Copa G: entre 24 y 25 centímetros.

A cada cuerpo, un sujetador

"No hay nada tan peligroso como ser demasiado moderno. Corre uno el riesgo de quedarse súbitamente anticuado", dijo una vez Oscar Wilde. Las tendencias son una realidad, pero no son para todos, y en tema de sujetadores, tampoco.  

Elegir bien la forma de un sujetador es casi tan importante como la talla porque no todos los pechos necesitan el mismo modelo, por mucho que se lleven los que no tienen relleno, con encaje...

A las mujeres de hombros anchos y con espacio entre cada mama, les favorecerán los tipo balconette porque empuja los pechos desde abajo, mientras que las hombros estrechos y mamas juntas, con un modelo empuje los pechos desde los lados, como los que tienen almohadillas en los extrememos.

Los grandes necesitan uno que tenga una buena armadura y que esté compuesto por varias piezas. En el lado opuesto, las que tienen poco, que se beneficiarán del relleno.

Las consecuencias de no elegir bien la talla

"El sujetador perfecto es aquel no se te sube ni se te baja, que el pecho rellena la copa, sin salirse y sin que haya hueco y no se clavan ni se mueven los tirantes", aclara María Sánchez. De lo contrario, no es él. Y su uso podría tener graves consecuencias.

Los daños que provocan los sujetadores inadecuados tienen relación con el tamaño del busto.  Si es la prenda es pequeña, puede provocar daños desde la espalda a la cabeza y pinchazos en los brazos al oprimir los nervios, músculos y venas. Si es grande, puede acarrear problemas en la postura porque la mujer se sentará de forma incómoda para evitar la falta de sujeción. Un sujetador demasiado apretado dificulta el movimiento de los brazos, además la sensanción es molesta y puede dañar la piel.  

Los problemas aumentan si se supera la copa C: dificultad de respiración, acidez y síndrome de intestino irritable, sobre todo se llevan unos hábitos de vida sedentarios. 

Pero, además del tamaño, también hay que tener en cuenta la fuerza que ejercen los tirantes. Si aprietan mucho, pueden empujar hacia adelante los hombros y la columna y presionar los nervios. ¿Cuál es la consecuencia?  Dolores de cabeza por la presión en los músculos del cuello y articulaciones. 


Aviso a todas las mujeres: "La Noche es Nuestra"