Así se cuida la extremeña

Moda

Soraya Arnelas: "No me obsesiona la báscula pero me cuido, mi trabajo también es imagen"

  • La cantante es la madrina de Súveo Caféverde, un complemento a la dieta con extracto de café verde, perfecto para la recta final de la operación bikini. 
  • "Lo vi en las redes sociales de una famosa a la que sigo y me puse en contacto con la firma para probarlo. ¡Y funciona!, nos cuenta. 
  • Soraya Arnelas

El día que se entregan las notas de Bachillerato son todo un acontecimiento en el IES Loustau-Valverde de Valencia de Alcántara. Después de una noche larga de risas, promesas que no se cumplirán y de despedidas, los alumnos de segundo corren al tablón de secretaría, en el pabellón central, a ver el 'veredicto'. Muchos chavales se agolpaban frente al corcho aquella mañana de mayo de hace 14 años y entre ellos, Soraya la rubia, la que jugaba al baloncesto, la hija de Curico el pintor y de Mamen Rubiales, que nada más mirar sus notas gritó: "¡Que me voy a Madrid, que me voy a Madrid!"

Hoy Soraya la rubia, mi compañera del instituto, es Soraya Arnelas, la ex concursante de 'Operación Triunfo' que representó a España en Eurovisión, la del poyeya, la misma que se crece en las adversidades y con quien muchos años después de aquel día de mayo, que recuerdo como si hubiera sido ayer, me vuelvo a encontrar… ¡Y sí, las dos en Madrid!

Soraya presenta Súveo Caféverde, un complemento a la dieta con extracto de café verde rico en ácido clorogénico que promete hacernos bajar hasta 8 kilos en 12 semanas. En mitad de la rueda de prensa, me ve y me sonríe y cuando puede me hace un guiño. "Me acabo de encontrar con una amiga, que hoy está aquí en calidad de periodista, que puede dar fe que mi cuerpo no es el mismo del de hace 10 años”, dice. Así es. Hoy vive de su voz, pero también de su imagen y se cuida. Y sí, también hace operación bikini.

¿Llegamos tarde a la operación bikini estamos a tiempo?

Se puede hacer. La base de una dieta es la comida saludable, tener una vida activa y utilizar algún complemento para que potencie todos los efectos de lo que estás haciendo. He probado Súveo Caféverde, de Laboratorios SALVAT, y es cierto que sin hacer nada de dieta ni ejercicio surte efecto, pero si se hace dieta y deporte los resultados serán mejores.

¿Cómo conociste este producto?

A través de las redes sociales de otras famosas a las que yo seguía y escribí al laborarorio para que me mandaran porque quería probarlo. Me ha venido muy  bien  probarlo antes de la gira y he perdido dos kilos. Yo no quería perder más peso, solo mantenerme.

¿Después de perder esos dos kilos has dejado de tomar los comprimidos?

No, continuo, pero quiero ver qué efectos tiene después del verano, cuando pare un poco el ritmo de trabajo.

¿Eres de las que está muy pendiente de la báscula o te basta con verte bien?

No, pero es cierto que para mi trabajo tengo que cuidarme. Me muevo mucho en el escenario y necesito estar ágil. Y mi trabajo también es imagen. 

"Antes comía muchos bocadillos de patatera... comía fatal"

¿Eso fue lo que te hizo plantearte adelgazar cuando saliste de la academia?

Cambié mucho porque bajé mucho peso y me operé también el pecho, pero siempre he hecho mucho deporte. Cuando estaba en el pueblo jugaba a baloncesto, además mi padre también jugaba al fútbol… Siempre he estado muy vinculada al deporte, pero antes comía bocadillos de patatera [embutido con grasa de cerdo ibérico y patatas en puré típico de su pueblo] ¡En realidad comía fatal! Ahora llevo otro estilo de vida, me cuido…

Además has estado mucho tiempo sin comer carne, ¿por qué?

Dejé de comer carne durante 11 años, que fui vegetariana, después con la dieta macrobiótica y volví a comer carne porque tenía carencias. Tenía anemia y cuando me operaron de la sinusitis el médico le dijo a mi madre "qué pasa, que esta niña no se alimenta bien" y ella le respondió "¿no la ves? Si come bien". Y le respondió que una cosa era comer bien y otra estar bien alimentada. Y todo era porque no comía carne y tenía falta de hierro.

¿Y ahora ya comes de todo?

No, como pollo, conejo, pavo, cordero…La carne roja me cuesta, pero como otras cosas que me sustituyen a la carne roja. Ahora no me siento tan cansada.

Además eres intolerante a la lactosa, ¿no? ¿Ha cambiado mucho tu vida?

Sí. Tomo unas pastillas que neutralizan un poco los efectos de la lactosa cuando tengo que tomar algo que la contiene. Pero la mayoría de los dulces y la bollería llevan, así que no lo suelo tomar por eso. Me sientan bastante mal. Una lástima, con los quesos tan estupendos que tenemos en nuestra tierra (mira y me guiña el ojo). Además no como ni leche de soja, que me sienta fatal.

¿Cómo te diste cuenta?

Me sentía mal, hinchada y con diarreas. Después me hice un test de intolerancia y fue positivo, pero yo me iba a dando cuenta sola de lo que me sentaba mal y lo que no porque en este test también me daba intolerancia al plátano, a las judías verdes… Pero en realidad solo era a la leche. La eliminé y estoy mucho mejor.

"No me puedo resistir al queso, aunque no lo puedo comer"

¿A qué comida no te puedes resistir?

¡Al queso, que además es lo que no puedo comer! La última vez que lo comí fue en navidades porque… ¡porque tenía que comerlo! (risas)

En las redes sociales siempre cuelgas fotos practicando deporte. ¿A qué parte de tu cuerpo le dedicas más tiempo para mantenerla en forma?

A las piernas, sobre todo los muslos, aunque estoy fuerte.

¿Qué ejercicios haces?

Boxeo, correr… ¡mucho cardio! Bueno, y bailar.

"Hago dos horas y media de ejercicio tres días a la semana"

¿Todos los días haces deporte?

Depende. Cuando no tengo gira voy tres veces a la semana al gimnasio y hago dos horas o dos horas y media de entrenamiento de boxeo. Si no voy al gimnasio, salgo 50 minutos a correr. Empecé en cinta pero lo tuve que dejar porque me dolían las rodillas y ahora voy a correr por un parque en Alcalá de Henares y estoy encantada.

Han pasado diez años desde tu paso por la academia. ¿Qué queda de esa Soraya?

No he cambiado absolutamente nada, pero sí he madurado… ¡han pasado diez años! Mi esencia es la misma, soy igual de luchadora, independiente, me encanta trabajar y no tengo fin, soy positiva, alegre…

Eso sí, tu nivel de vida ha cambiado mucho. ¿Cuál es el mayor capricho que te has dado?

La ropa y los zapatos me vuelven loca, y lo más caro que tengo es un bolso de Chanel, el 2.55, que me costó 2.500 euros, y unas vacaciones en Nueva York. ¡Pero me lo merezco, que trabajo mucho!

Siempre te vemos en forma, muy guapa... ¡perfecta! Dime alguna razón por la que te tengamos que odiar

¡Hija mía, a veces hablo antes de pensar las cosas! Soy muy cabezona y muy exigente y las exigencias no son buenas. Tengo muchos fallos, pero me vendo muy bien.

Y si las cosas no van tan bien como esperas, ¿qué piensas hacer?

No tengo un plan B. Sé que siempre voy a estar vinculada al mundo de la música porque tengo mi sello discográfico y me gustaría descubrir a algún artista, hacer producciones audiovisuales… Me gustaría producir la carrera de alguna voz masculina, que haga baladas, porque echo de menos las voces rockeras y masculinas de los años 80.

¿Te importa que te sigan poniendo la etiqueta de triunfita?

¡Nooo! Todo lo que tenga que ver con la palabra triunfo es bienvenido en mi vida. De todos modos ya no me lo llaman. Esas cosas se ganan con el respeto al público, al mercado, a los profesionales..

¿Y cuál es el mayor triunfo de tu vida?

Tener la capacidad de darle la vuelta a la tortilla a pesar de lo que pueda pasar.

¿Siempre lo consigues sola?

Nunca recurro a nadie. No quiero que mis cosas les afecten a los demás y lo que a mí me pase a nivel profesional es producto de mi misma, por eso no cuento mis problemas.

'¡Vaya fauna!' está siendo todo un éxito, pero está teniendo muchas críticas, ¿cómo lo llevas?

B¡ien. Y me parece genial que las redes sociales se incendien por el maltrato. Me parece bien que la sociedad esté actuando. Mi madre siempre me dice:“vosotros tenéis lo que os merecéis en vuestra sociedad, que no estáis haciendo nada". Las críticas no son nada nuevo lo esperábamos porque es un programa de animales y con alguno exótico. Piensa que si el programa estuviera haciendo algo mal lo hubiera eliminado de la parrilla.

Apago la grabadora y Soraya se levanta para darme un beso y despedirse. Y me espeta: “¿El tiempo me ha cambiado o no?”. Entonces respondo: “solo el cuerpo”. Y nos reímos. 



Aviso a todas las mujeres: "La Noche es Nuestra"