La industria española, cada vez más concienciada

Moda

Moda ecológica: mucho más que prendas recicladas y elaboradas con tejido ecológico

  • Charlamos con Mayte García, fundadora de la firma española Lifegist, que desde 2013 trabaja por aunar sostenibilidad y sofisticación en sus prendas. 
  • "Hay que ser conscientes de que no vamos a cambiar el mundo, pero podemos mejorarlo", nos cuenta la empresaria. 
  • Moda eco
  • Conjunto de pantalón palazzo vaquero y blusa
  • Look casual, con jersey elaborado con proteínas de la leche y jeans Lifegist, la prueba de que la moda sostenible puede ser cool
  • Vestido asimétrico, de largo midi Lifegist, la prueba de que la moda sostenible puede ser cool
  • Vestido con estampado geométrico Lifegist, la prueba de que la moda sostenible puede ser cool
  • Blusa elaborada con algodón 100% orgánico procedente de Italia Lifegist, la prueba de que la moda sostenible puede ser cool
  • Jeans de Lifegist Lifegist, la prueba de que la moda sostenible puede ser cool
  • Chaqueta con cuello a la caja en tejido gabardina Lifegist, la prueba de que la moda sostenible puede ser cool
  • Vestido de punto, ideal para looks de diario Lifegist, la prueba de que la moda sostenible puede ser cool
  • Falda de talle alto, de Lifegist Lifegist, la prueba de que la moda sostenible puede ser cool

Calvin Klein, Saint Laurent, Givenchy, Armani, Jil Sander, Moschino, Stella McCartney y Versace son algunos grandes nombres del mundo de la moda que han puesto el ojo en la moda ecológica, realizada con tejidos orgánicos que preservan el medio ambiente. 

Aunque otros países de Europa nos llevan mucha ventaja, como es el caso de Alemana, donde se celebra el Greenshowroom, el salón internacional de moda ética y un punto de referencia en moda sostenible, la industria española también está trabajando ello. Lifegist Ecoalf, que elabora sus prendas con basura procedente de redes de pesca, botellas pet o restos de café, son alguna de ellas una de ellas. 

Pero moda sostenible es mucho más que moda reciclada o elaborada con tejidos naturales, como nos cuenta Mayte García, fundadora de Lifegist. "No solo hay que tener el cuenta la procedencia de los tejidos, que no hayan estado en contacto con químicos, sino también cómo se han confeccionado. De poco nos sirve trabajar con tejidos ecológicos si luego no sabemos quién lo ha elaborado".

Desde 2013, Lifegist trabaja por aunar sostenibilidad y sofisticacíón en cada una de sus prendas, que están confeccionadas en España, aunque, como apunta sus fundadora "hay que ser conscientes de que no vamos a cambiar el mundo, pero podemos mejorarlo. Todavía queda mucho por descubrir y sabemos que tenemos que ponérselo fácil a las personas para que se den cuenta de que merece la pena, por eso nuestros precios son competitivos y no difieren mucho de los de otras tiempo de pronto moda". 

¿Por qué crees que asociamos el concepto de moda ecológica a ropa con diseños pocos cuidados?

La moda sostenible no parte de gente que venga del mundo de la moda. Están concienciadas de que la moda hace mucho daño, tanto al modelo económico como a nivel de sostenibilidad y trabajan con métidos más "domésticos", de hecho, muchos confeccionan ellos mismos las prendas, en talleres de comercio justo o con tejidos reciclados.

Ahora se está avanzando y se están encontrando el mundo de la moda con el mundo sostenible. Está bien que creemos una moda más sostenible, más funcional, pero también debe tener estilo, una prenda con la que la gente se sienta bien y guapa.

Pero tú tampoco tienes mucha vinculación con el mundo de la moda porque eres ingeniero, ¿no?

Soy ingeniero industrial. Durante muchos años me he dedicado a la eficiencia energética, pero llega un momento me doy cuenta de que me apasiona el tema de la sostenibilidad y la moda. Había que darle una vuelta a esa moda para que fuera apetecible y que las personas se quisieran vestir con ella. Llegó un momento en que pensé: "puedo seguir trabajando, ganando dinero como ingeniero, pero quería buscar un reto".

¿Cuál es el mayor problema al que se enfrenta la moda sostenible?

El tinte es un tema muy delicado. A veces pensamos que todo tiene que ser blanco y de estilo ibicenco, se pueden hacer más cosas. Lifegist no es una marca absolutamente sostenible, pero sí más que otras. Hay que ser conscientes de que no vamos a cambiar el mundo, pero podemos mejorarlo.

Hay firmas de low cost, como H&M, que comercializan prendas ecológicas. ¿Suelen ser 100% sostenibles? 

Sostenibilidad no es solo hacer una prenda con un tejido orgánico. Abarca mucho más, como cuidar el medio ambiente. Los tejidos orgánicos no necesitan tanta agua, el tema de los agroquímicos está muy controlado, pero además tu modelo de negocio es sumamente transparente, es decir, sabes quién ha hecho tu prenda y en qué condiciones.

Lifegist es confección y diseño local, tenemos dos talleres de confianza en Madrid. Hay un abismo entre nosotros y otras firmas como H&M. Nuestro ADN es sostenible y H&M ha tenido que recurrir a ello para limpiar su imagen. Han dado medio paso, confeccionar prendas con tejidos ecológicos, pero siguen confeccionando sus prendas en China.

También hay que tener en cuenta que las prendas sean fáciles de reciclar y esto no siempre se cumple. La prenda tiene un ciclo de vida y lo que se espera de la moda sostenible es que sea un ciclo cerrado. Si tienen distintos materiales y son mezcla de fibras.

¿Con qué materiales trabajáis?

Orgánicos, con que tienen certificado GOTS, como lana orgánica, que la conseguimos en Italia, cáñamo, que es el tejido más sostenible que existe, pero también con ortiga y fibras naturales, como las procedentes de la proteína de la leche, que va mezclado con cashmere y lana, pero no tiene consistencia en sí para elaborar una prenda por sí sola. 

¿Qué novedades habéis incorporado a la colección otoño-invierno?

Hay un tejido nuevo, que no es 100% orgánico, como el micromodal, que está hecho con fibras vegetales de haya. Se elabora en Austria, en una zona muy específica, y con el tema de la tala muy controlado. No tiene nada que ver con el cáñamo ni algodones.

Hemos seguido con los algodones de otras temporadas. Todo muy funcional, con una gama de azules y grises que está inspirados en la sensación de disfrute que nos ofrece esta época del año, en la que el tiempo cambia y lo mismo hay sol y el cielo se llena de colores, que se nubla.

También llevamos vaquero, pantalones palazzo, sofisticados, con cintura alta y luego, con el mismo tejido, para aprovecharlo, le hemos dado la vuelta para que pareciera uno nuevo. Con una tela vaquera normal no podríamos hacerlo porque puede dañar la piel con los tintes.

No faltan los vestidos largos, fáciles de combinar, tejido gabardina y blusas especiales, como modelo Devi, con patronaje complejo, y por primera vez hemos añadido un tejido de algodón reciclado. 

Pero además de concienciados con el medio ambiente también estáis sensibilizados con la esclerosis múltiple. ¿Qué vinculacíón existe? 

Padezco esclerosis múltiple y tengo la suerte de estar bien gracias a un nuevo tratamiento, aunque también me ha venido muy bien el cambio de trabajo. Esta enfermedad la sufren sobre todo mujeres de entre veintitantos a cuarentaitantos, que se corresponde con el target de la marca, mujeres que quieren cuidarse, estar bien, seguir con su actividad laboral y no es consumir por consumir. Valoran otras cosas, como la calidad, y queríamos acompañarlas. Además parte de los fondos recaudados de nuestras ventas van destinados a la Fundación de Esclerosis múltiple.




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