Irina Shayk no se siente sexy aunque pose así de sensual para Intimissimi

Con unas curvas capaces de dejar sin aliento a cualquier mortal y una cara tan característica como dulce, Irina Shayk es de esas mujeres que cuando se mira al espejo también se ve defectos, muchos, y no es más que una prueba de lo exigente que es consigo misma. Tanto esfuerzo la ha llevado a lo más alto en el mundo de la moda y a protagonizar la nueva campaña de Intimissimi

La casa italiana y la modelo llevan colaborando juntos desde 2007 y por el vigésimo aniversario, que justo coincide con el mejor momento profesional y personal de la modelo -triunfa en todas las pasarelas y está feliz con Bradley Cooper, han querido contar con Irina Shayk para celebrarlo... ¡con ropa interior muy sexy!

Bajo el objetivo de Sante D’Orazio, la modelo se contonea con el sujetador Bra Book, confeccionado a base hilos de encaje que está disponible con efecto push-up, sin tirantes, balcony, balconette y triángulo, del que es embajadora. 

Y aunque está considera una de las mujeres más sexys del mundo cuando se mira el espejo no se ve sensual. "Es divertido porque yo misma no me considero sexy. A ver, cuando me levanto por la mañana, me miro al espejo y lo primero que pienso es: ¡tengo que ir al gimnasio! A veces incluso voy dos horas”, confesó a la revista Glamour.