Charlene de Mónaco fue sobria y sencilla hasta en el día de su boda

Charlene de Mónaco fue sobria y sencilla hasta en el día de su boda

Es sencilla y el día de su boda con Alberto de Mónaco no iba a ser menos. Charlene confió en su amigo y modisto favorito, Giorgio Armani, para una fecha tan señalada, que diseñó un vestido sobrio con una larga cola. Como joyas solo llevó un prendedor con el que recogía el pelo en un moño bajo.