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Una lámpara de casi 8.000 euros y una butaca de 7.000: la lujosa casa de Cristiano Ronaldo, a juicio

  • En los dos minutos que dura el vídeo, su original manera de felicitar a sus admiradores la Navidad, son suficientes para demostrar que lo suyo es pura ostentación. 
  • No ha escatimado en gastos ¿y en buen gusto? Eso se lo dejamos a los dos expertos que analizan con lupa la 'humilde' morada del astro. 

La sencillez y Cristiano Ronaldo son menos compatibles que Michael Douglas y Kathleen Turner en 'La guerra de los Rose'. ¡Que no, que eso no va con él! Si lo que no se cuenta es como si no hubiera existido, lo que no se enseña es como si no se tuviera. Y a Cristiano le gusta tanto tener como que los demás sepan qué tiene. ¿Cómo alguien como CR7 se iba a resistir a enseñar su 'casita' de La Finca? ¡Ya estaba tardando! 

En solo dos minutos que dura el vídeo, su original manera de felicitar a sus admiradores la Navidad, son suficientes para demostrar que lo suyo es pura ostentación. "¿Con curiosidad por conocer mi casa?", escribía el jugador del Real Madrid en las redes sociales. Pero lo mejor estaba por llegar, porque ahora empiezan las críticas. 

Cristiano se ama (mucho) 

Sus selfies en Instagram dan buena cuenta de lo mucho que se quiere. Una fotito en la que se le ve de perfil, otra frente al espejo, más tarde otra en la piscina sin camiseta... Narciso hubiera parecido modesto a su lado. "El primer plano del vídeo es Cristiano en la puerta de su casa... ¡que tiene sus inciales! Ese detalle me parece que tiene muy poca seguridad en sí mismo, como si tuviera que recalcar y demostrar a los demás que es suyo", nos cuenta el interiorista Guille García-Hoz. 

Además la casa está llena de espejos. "Eso es una señal de su egocentrismo, de la necesidad constante de mirarse y admirarse", nos dice Emilio Griñó, arquitecto de Proyecto Singular, el estudio que ha decorado Perrachica o Marieta, dos de los restaurantes más cool de Madrid. 

Un lindo perrito... ¡de cerámica! 

Seguro que en alguna casa quedan todavía esos dálmatas de cerámica que en los años 50 fueron tan chic y ahora son kitsch. "¡Es de las pocas cosas que salvaría de la casa porque denota personalidad y sentido del humor, que Cristiano debe tener", cuenta Guille. "Sorprende ver al perro en la entrada..¡estoy seguro de que no lo ha elegido él", bromea Guiñó. 

Puro lujo, puro vicio 

La casa de Cristiano Ronaldo es la Olivia Palermo de la arquitectura. Si los looks de la blogger son un escaparate de prendas icónicas, la casa de Cristiano es un museo de los clásicos del interiorismo. "Tiene dos butacas de Eames, de los años 50, una blanca que está valorada en 7.239 euros y otra negra, de 6.868; una lámpara de Louis Poulsen en el salón, que cuesta 7.000 euros, y otra más pequeña en el dormitorio", desvela el arquitecto. 

En el salón también tiene la mítica lámpara de arco y otra trípode, que recuerda a una mesilla, con patas de latón, que ronda los 3.000 euros y es una copia del diseño que creó en 1997 el equipo de Santa&Cole.  "La casa es un escaparate de productos de lujo del mundo de la decoración. Abusa de elementos demasiado famosos", apostillan desde Proyecto Singular. 

Una casa de revista

Blanco y negro, leopardo y muebles con historia, de esos que son arte en sí mismos, pero fría y sin un estilo definido. "Da la sensación de que está decorada para mirarla o aparecer en las revistas de decoración y no para vivir. Es muy fría, le falta calidez y echo en falta la madera", comenta Griñó, una opinión que también comparte García-Hoz. "Sin madera y con tanto cristal negro, además de poco acogeradora, parece un bar casposillo", apostilla Guille. 

Flores de Pascua por todos lados. ¿Por qué? Griñó nos da la clave. "Él sabe que la vivienda no es acogedora y coloca flores de Pascua por todos lados para que dé la sensación de hogar, pero no lo consigue". Guille va más allá: "Me recuerda a esos hoteles impersonales de 5 estrellas, con mucho lujo y poca alma. ¡Parece un NH!", apostlla. 

Y si hay algo que en lo que los dos expertos coinciden es en la opinión de la decoración navideña del jardín. "No le veo ningún sentido a esa tela blanca al lado de la piscina con los árboles de Navidad colocados en diferentes alturas. Parece que ha pensado: 'vamos a colocarlo hoy así para que los de la tele lo vean bonito', señalan desde Proyecto Singular. "Parece que hemos retrocedido en el tiempo y estamos ante un escaparate de Galerías Preciados en 1984", finaliza García-Hoz.