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Rosa Clará: "Me hubiera encantado tener una hija"

Rosa Clará publica su primer libro 'Secretos de boda', una guía práctica para no dejar pasar ningún detalle en el día de tu boda. Tras veinte años rodeada de vestidos de novia, la diseñadora quiere compartir con todas las futuras novias los secretos de una boda perfecta. Claves que ella misma ya puso en práctica hace poco más de un año cuando contrajo matrimonio con el empresario Josep Artigas. Amigos de la infancia, el destino les volvió a juntar y hoy en día forman una pareja feliz y enamorada. Rosa, madre de un hijo de veintitrés años llamado Daniel, ya había dado el "sí quiero" mucho antes a su exsocio Rafael Martínez, con el que mantiene un litigio judicial por temas de negocios. Hoy, la reina de los trajes blancos hace balance de su carrera profesional y del futuro de su compañía que puede tener un joven heredero.

CHANCE: Consejos de belleza, protocolo, maquillaje, peinado, música y por su puesto el vestido. Lo tenemos todo en 'Secretos de boda'...

ROSA CLARÁ: El libro es una guía muy práctica para cualquier novia que vaya casarse e incluso es un magnífico regalo para ellas. Ayuda a los novias a ordenarse y a saber qué tienen que hacer en los meses previos a la boda.

CH:¿Cómo y cuándo surgió esta idea?

R.C: Antes de verano la editorial nos propuso la idea, nos ilusionó, nos pareció un proyecto divertido y diferente para nosotros y nos pusimos en marcha. Yo no soy escritora pero he intentado redactar el libro y ellos nos han dado toda la ayuda del mundo para conseguir que saliera bien.

CH:¿Habías escrito antes?

R.C: Nada de nada. Ha sido un proyecto muy rápido, hemos dedicado el mes de agosto a prepararlo de manera intensa con la colaboración absoluta de la editorial.

CH:¿Por dónde se empieza a preparar una boda?

R.C: Cualquier mujer tiene que ver como planificar estos meses, por dónde empezar. Después de la evidente petición de mano, lo primero que hacen casi todas es seleccionar el lugar donde va a celebrarse la ceremonia, en segundo donde se hará el convite y catering, a partir de aquí lo más importante es el vestido de novia, normalmente vienen a nuestras tiendas entre seis meses y un año antes de la boda.

CH: Ese éxito te ha acompañado durante los casi veinte años que vas a cumplir en esta profesión ¿cómo te sientes?

R.C: El próximo año cumplimos veinte años. Se han pasado como un soplo, muy rápido, con mucha intensidad y trabajo pero con una base construida de empresa y de equipo maravillosa que hará que cada año sigamos creciendo como hemos hecho hasta ahora.

CH:¿Qué te piden las novias de hoy en día?

R.C: Depende de la zona, nosotros vendemos en todo el mundo desde EEUU a Italia que es el país donde más vendemos. En este momento existen dos tipos de novias muy distintas, la que busca un vestido clásico con toques actuales, con una buena calidad de tejido muy simple y ahora con un bordado bonito en la espalda; y por otro lado está la novia más innovadora, quizá que se case por lo civil, que busca vestidos más caídos, sin volumen, más ligeros para casarse en una playa o en el campo. A rasgos generales son las dos novias que existen en este momento.

CH:¿Cuál es el vestido que nunca pasará de moda?

R.C: Confío y creo muchísimo en un tipo de corte que no se pasa desde los años cincuenta y del que nosotros somos especialistas, hacer vestidos sencillos como los que hacemos nosotros es mucho más difícil que vestidos que lleven de todo. Lo que nunca pasa de moda es un vestido con talle a cintura o cadera con una falda espectacular de vuelo, un escote barco o palabra de honor y con una cola espectacular si puede ser.

CH:¿Qué es más difícil vestirse a una misma de novia o vestir a otras?

R.C: Vestirse a una misma de novia fue todo un reto y más con mi edad, un un reto al que tampoco pude dedicarle mucho tiempo porque no lo tengo pero que si que sentí presión porque era la pregunta de todo el mundo. No entendía que pudiera importar tanto hasta que me di cuenta de lo que interesaba. Era un riesgo, eso era lo que más me presiono, podía gustar a todo el mundo o ser un fracaso estrepitoso. Gracias a Dios no hubo críticas de mi vestido, todo el mundo me dijo que era maravilloso. Si me volviera a casar me volvería a poner el mismo vestido, fui cómoda y creo que estuvo bien.

CH:¿Qué es lo que te aporta Josep?

R.C: A los cincuenta años estar acompañada de alguien que te quiere es una segunda oportunidad y un regalo del cielo. Los años que vienen son de madurez y pasarlos acompañada de alguien que te quiere, alguien al que quieres, poder cuidar y que te cuiden, vivir con todo intensidad cualquier momento que tengamos libre y tener tantos proyectos por delante creo que realmente es un regalo que me han dado.

CH:¿Se puede sacar tiempo libre para la pareja con tanto trabajo?

R.C: He vivido unos años de mucha intensidad, trabajando y cuidando a mi hijo y desde hace más de un año he incorporado un director general a mi compañía que me permite vivir con cierta tranquilidad porque hay temas muy importantes que los está llevando bien, con lo cual ahora puedo sacar más tiempo y vivir que ya me toca.

CH: Ahora que tu hijo Daniel es más mayor tu papel de madre habrá cambiado...

R.C: Ha cambiado y mucho con todo el dolor de mi corazón. Todo son etapas, hay momentos en los que los hijos nos necesitan muchísimo y otros en los que también nos necesitan pero ellos creen que no. Mi hijo tiene 23 años y camina solo, pero siempre intentando consensuar las decisiones importantes en su vida para poderle acompañar, pero camina solo seguro.

CH:¿Ha seguido tu camino empresarial?

R.C: Está estudiando arquitectura y tiene muchos proyectos internacionales para seguir formándose y cuando termine tomará la decisión, si quiere continuar a mi lado seré feliz para enseñarle todo lo que he aprendido en estos años y si decide que no, no habrá ningún problema porque él debe vivir su vida y yo la mía.

CH:¿Te hubiera gustado tener una hija para vestirle de novia?

R.C: Muchas veces lo pienso y creo que sí, pero no solamente para vestirle de novia sino porque me hubiera gustado tener más hijos y más tiempo. Sí, realmente me hubiera encantado tener una hija.

CH: Has vestido a novias muy conocidas ¿eso crea responsabilidad?

R.C: No más que a cualquier otra novia, acompañarla en aquel día es responsabilidad seguro pero creo que con nuestra experiencia el riesgo al fracaso no lo tengo, no tengo la más mínima duda de que Alba Carrillo va a estar maravillosa el día de su boda, por ejemplo. En ese mismo mes casaremos a Helen Lindes, ella también vestirá un Rosa Clará el día de su boda. Las dos estarán espectaculares seguro, son fantásticas y nosotros somos muy profesionales.

CH:¿Cómo te ves dentro de diez años?

R.C: No lo sé, mi futuro dependerá mucho del futuro de mi hijo, depende de lo que él quiera hacer. Puede que esté trabajando duramente a su lado para enseñarle lo que es este mundo y si él no quiere seguir posiblemente estaré viendo cómo empezar a relajarme y a trabajar menos.

CH:¿Delegar sigue siendo una de tus asignaturas pendientes?

R.C: Tengo la suerte de tener a mi lado a Manuel Cano, el director general, es maravilloso haberlo encontrado, aportará a la compañía temas en la organización que nos faltaban y creo que es el complemento ideal. Estoy aprendiendo a delegar a marchas forzadas y con él lo estoy haciendo mucho mejor.

CH:¿Qué te gusta hacer cuando no estás entre vestidos?

R.C: Muchísimas cosas, en mi tiempo libre me encanta ir a Ibiza, es un paraíso para mi y procuramos ir todos los fines de semana de primavera y verano, en invierno me gusta esquiar y andar por la montaña. Todo lo que es al aire libre en momentos de ocio es lo que más me gusta.


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