¿Qué es la rosácea?

Belleza

Mantén el enrojecimiento facial a raya

  • La rosácea es una enfermedad crónica, que no tiene cura, pero su diagnóstico es clave. 
  • Las personas diagnosticadas tienden a estar más motivadas para deshacerse del enrojecimiento. 
  • Príncipe Harry de Inglaterra

El 77 % de las personas que sufren enrojecimiento facial asociado a la rosácea, una enfermedad inflamatoria crónica que provoca la aparición de espinillas y enrojecimiento en zonas del rostro como la frente, la nariz o la barbilla, reconocen haberse sentido alguna vez avergonzadas o inseguras por su aspecto. Esta circunstancia perjudica al 67 % de ellos en el ámbito social, al 63 % en el trabajo y al 53 % en sus relaciones personales y a la hora de tener una cita.

Son conclusiones de la Face Values: Global Perceptions Survey, una investigación basada en los resultados de 6.831 encuestas realizadas entre octubre y noviembre de 2013 en Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, México, Suecia, Dinamarca e Irlanda. El objetivo era conocer cómo viven estos pacientes su problema de piel y qué primera impresión generan en los demás a la hora de relacionarse o de encontrar trabajo.

Los resultados de la Face Values: Global Perceptions Survey salen a la luz en España coincidiendo con la presentación del Programa Global de Concienciación sobre la Rosácea ‘Act on Red’ (‘Planta cara al enrojecimiento´) en una rueda de prensa que ha contado con la presencia de la doctora Natalia Jiménez, dermatóloga del Hospital Quirón San José .de Madrid y Máster en Dermatología Estética por la Universidad de Alcalá; de Lucía Arroyo, farmacéutica comunitaria, Máster en Atención farmacéutica y cofundadora del Blog quemedaspara.es, y con David Barrios, General Manager de Galderma Ibérica - España & Portugal.

La iniciativa, que cuenta con el respaldo de asociaciones de profesionales dedicadas al cuidado de la piel como la British Association of Dermatologists (BAD) o la French Society of Dermatology, anima a las personas que sospechen tener rosácea a que pidan ayuda a su médico para diagnosticar la enfermedad y controlar sus síntomas.

Según este estudio, que detectó que el 12 % de los encuestados padecía enrojecimiento facial asociado a la rosácea y sólo un 1 % estaba diagnosticado, las personas con este problema de piel están menos satisfechas con su aspecto físico que el resto (29 % de personas con rosácea satisfechas frente al 63 % de encuestados sin rosácea).

Casi la mitad de estos pacientes (46%) cree que su rojez facial influye en la percepción que tienen otros de ellos. Esta encuesta confirma sus miedos: las personas con enrojecimiento por rosácea son percibidas por los demás como menos inteligentes, fiables o exitosos que aquellas sin rosácea. También se cree, tras jugar por la primera impresión que causa su aspecto, que tienen menos probabilidades de tener una relación, empleo cualificado o de ser contratados en una entrevista laboral.

Ocho de cada diez de esos pacientes (78 %) consideran su enfermedad impredecible y difícil de controlar. Sin embargo, los datos de Face Values: Global Perceptions Survey revelan que los pacientes diagnosticados tienen mayores probabilidades de mantener sus síntomas bajo control (39 %) que aquellos aún por diagnosticar (20%), casi el doble. Las personas diagnosticadas tienden a estar más motivadas para deshacerse del enrojecimiento y más abiertas a probar cambios en su estilo de vida o cosméticos.

Para la doctora Jiménez, identificar los síntomas de la rosácea y acudir al médico para conseguir un diagnóstico es el primer paso para poder controlar sus síntomas. “La rosácea es una enfermedad crónica, que no tiene cura, Pero su diagnóstico es clave, ya que aquellas personas que logran diagnosticar su enfermedad tienen el doble de posibilidades que el resto de mantener el enrojecimiento a raya”, apunta.

¿Por qué nos ocurre?

Una vez identificado el problema, el siguiente paso es reconocer los factores que activan sus síntomas y entre los que se encuentran la exposición solar; determinados alimentos, bebidas y productos cosméticos; el ejercicio o el estrés. Según Lucía Arroyo, "aunque no es curable, la rosácea es un problema manejable y tratable a través de una rutina adecuada para el cuidado de la piel, del control de los factores que disparan su aparición y con terapias tópicas, que mejoran el aspecto del rostro”.

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica y progresiva de la piel, que afecta sobre todo a población adulta entre los 30 y los 60 años. A menudo denominada de forma errónea ‘acné adulto’, provoca la aparición de enrojecimiento en zonas como la frente, la barbilla, mejillas y parte inferior de la nariz, a menudo acompañado por una sensación de quemazón o escozor. También genera la aparición de pequeñas espinillas y la rotura de los pequeños vasos sanguíneos del rostro.



Aviso a todas las mujeres: "La Noche es Nuestra"