Mamá, modelo y profesora

Maquillaje y cabello

Verónica Blume: "No me gusta nada el gimnasio. No sirvo para correr"

  • La cotizada modelo de los noventa puede presumir de tener una figura escultura y la misma mirada angelical de los 16 años. 
  • Estuvimos con ella en la MBFW y nos reveló cuál era su pócima mágica para estar así de guapa. 
    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:
  • Deja tu comentario
  • Verónica Blume

Rubia, modelo, pero con los pies sobre la tierra. En los años 90, Verónica Blume fue una de las maniquíes más costizadas de nuestro país y desfiló para los mejores diseñadores. Hoy, unos cuanto años después, puede presumir de continuar siendo un reclamo en la pasarela (y fuera de ella), por eso ha sido la encargada de presentar los Premios L'oréal a mejor colección y mejor modelo en la MBFWM. 

Conserva la belleza angelical de los 16 años, cuando participó en uno de los concursos más importantes de la época, Elite Model look. Verónica Blume ha intentado reinventarse: probó suerte con la interpretación, pero ha encontrado su sitio en el yoga. Mujer.es estuvo con ella en la MBFW y nos habló de sus secretos de belleza y sus planes de futuro. 

Parece que no pasan los años por ti…

Tengo un padre y una madre muy guapos y gracias a ellos soy así, pero es cierto que dedicándome a lo que me dedico, a la moda, es necesario cuidarse,  es un básico.

¿Cuáles son las claves entonces para estar así?

Como muy sano. Le he dado la vuelta a cuidarme para disfrutar cuidándome y no ser una esclava.

¿Cómo lo consigues?

Hago yoga, como sano, me hago mis mimitos en la cara, pero no tengo ninguna poción mágica ni ningún ritual ancestral.

Incides mucho en la alimentación. Ya que dicen que el desayuno es la comida más importante del día, ¿qué sueles tomar?

Ahí voy mal porque por la mañana no desayuno. Eso sí, tomo mucho té, pero hasta media mañana no tomo algo de fruta y cereales. No como carne y me gusta indagar en temas de alimentación, de macrobiótica, comida vegetariana.

¿Eres cocinillas?

Sí, me gusta mucho cocinar. Hago arroces, verduras, unas  ensaladas estupendas. No soy la gran cocinera, pero me apaño bien.

Te sigo en las redes sociales y parece que estás fascinada por el yoga. ¿Cómo lo descubriste?

De pequeña hacía gimnasia artística y venía con un cuerpo muy flexible y descubrí el yoga estando embarazada. Me fui a vivir a Ibiza y pensé que era el mejor momento para empezar a practicarlo. Me encantó y al poco tiempo decidí que quería compartirlo con la gente, hice la formación en yoga y me convertí en profesora. Se ha convertido en un pilar fundamental en mi vida.

¿Dónde das las clases?

En Barcelona. El año que viene voy a abrir un centro mío que me hace muchísima ilusión. Para mí hacer yoga es un ritual diario, como el que se levanta por la mañana y se lava los dientes. Yo me despierto, me lavo los dientes y hago yoga.

Además del yoga, ¿eres de las que se pasa horas en el gimnasio?

No, no me gusta nada el gimnasio. No sirvo para correr, soy más de ejercicios tranquilos.

Decías que no tienes una poción mágica, pero seguro que tienes un producto de belleza del que no puedes prescindir…

Me gustan mucho los aceites naturales, los de almendras tanto para el pelo como para la cara, pero también me gusta probar cosas nuevas.

¿Cuál es el último producto que has probado?

Últimamente estoy muy obsesionada con el pelo porque lo tengo muy finito y me gusta darle alimento. El último producto que me ha dejado fascinada es el aceite de coco, puro, el que se hace sólido y no el de ir a la playa a freírse sol.

¿Cómo lo aplicas?

En todo el cuerpo, en el cuero cabelludo, en el pelo. Eso sí, tienes que tener tiempo para dejarlo actuar. Es hipernutritivo.

No has pesado por el quirófano. ¿Lo descartas?

No, pero nunca se sabe. Me da tanto miedo pensar en una operación que no lo haría.

Estamos rodeadas de productos de belleza. ¿Cuál es el color de labios y la sombra de ojos que no te vas a quitar este otoño?

Me gusta mucho la boca roja. El rojo pasión me encanta.

¿El rojo nunca pasa de moda?

Es un clásico. Me encanta ir con la cara lavada y solo con la boca roja.



















    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:
  • Deja tu comentario