Amarse con todas las consecuencias

Belleza

La historia de superación de Eva, que sufrió una matectomía y nunca dejó de sonreír

  • La coach, psicóloga y autora de 'Soy más lista que el hambre' y 'Alicia en el país de las rosquillas' nos da las claves para recuperar la ilusión. 
  • "Tengo una mastectomía, una cicatriz gigantesca y muchas ganas de vivir", nos cuenta. 

Eva Campos Navarro

"En realidad, por qué tengo una mastectomía es algo que aún no sé. Tras una intervención previa y pasadas varias semanas, comenzó una septicemia y una necrosis en el pecho", nos cuenta Eva Campos Navarro, psicóloga, coach, escritora y afectada por una matectomía. Su historia fue fruto de muchas (malas) casualidades. Por la mañana estaba en la peluquería y por la tarde en la clínica sin parte de un pecho. Pasó de "ser tetona", como ella misma se define con simpatía, a amazona. "Todo fue muy rápido", apostilla. 

Su pecho estaba destruido por haber perdido mucho peso y no haberlo cuidado y mimado desde que a los 10 años hizo su aparición en su cuerpo. "Sea como sea, la realidad es que hoy tengo una mastectomía, una cicatriz gigantesca y muchas ganas de vivir", nos cuenta con toda la ilusión del mundo. 

"En una matectomía- relata- siempre hay dos puntos fundamentales". El primero es que pertenece a una enfermedad, a una situación de salud complicada en la que ha habido muchas papeletas para perder la vida. "Creo fundamental aprender a gestionar emocionalmente todo lo que hemos vivido; la tristeza, la rabia, la pérdida de personas (porque sí, en situaciones así siempre hay alguien que creíamos a nuestro lado pero que no lo ha estado y es mejor acabar por deshacerse de ese tipo de personajes) y el miedo".

Además, en el caso concreto en que la solución pasa por una mastectomía, existe una cosa llamada identidad de género que es la percepción que tenemos sobre nosotros mismos en cuando a ser hombres o mujeres, y que nos lleva a actuar como tales. Lo aprendemos desde pequeñas y, desde luego, el pecho es parte muy importante en esa identidad. 

La coach cree que existen tres puntos cruciales:

1. Acepta tu nueva imagen. "Aceptar significa no luchar contra lo que nos ha pasado, ni renegar de ello. Significa asumir que has pasado algo y que ese algo tiene unas consecuencias y no rebelarte contra ellas. Personalmente considero que cuando usamos prótesis, estamos no aceptando lo que nos ha pasado. Cuando alguien se rompe un brazo, ¿usa una media color carne para encubrirlo? Esa idea nos parece absurda. Pues a mí me parece absurda la idea de encubrir los efectos de una situación de salud por la que he pasado porque, además, creo que es más protección hacia los demás; ¡yo ya sé que no tengo pecho! En España la incidencia del cáncer de mama es enorme.

Gracias a los avances científicos y a asociaciones que invierten dinero en ellos, la tasa de mortandad es cada vez menor, pero las mastectomías están a la orden del día. Encubrir esta situación significa encubrir una realidad que muchas mujeres vivimos; no tenemos un pecho. Nos sentimos bichos raros pero creo que es nuestro deber normalizar esta situación no ocultándonos ni a nosotras ni a nuestro no-pecho, aceptándolo y siendo conscientes de que es algo más de nuestra biografía. Mírate al espejo, masajéate las cicatrices, no te ocultes por miedo al qué dirán. Cuenta la historia de seguir siendo tú pese a no tener pecho". 

2. Mandar de paseo a los miedosos. "Como digo yo no me oculto y cuando me miran lo digo abiertamente 'Me han extirpado un pecho' y entonces noto el segundo punto de este tema; los demás tienen miedo a lo que yo he pasado. La reacción es de mezcla de admiración seguida de estupor. No sé si lo que les produce esa reacción es la falta de pecho o el estar ante una mujer luchadora, pero ya he vivido esto antes cuando adelgacé 70 kgs y ahí aprendí algo; si alguien quiere ponerte defectos, lo va a hacer.

Por tanto, cuando alguien muestre una brizna de rechazo o miedo, lo mejor, lo más sano para ti, es decirle adiós. Recuerda que cuando alguien rechaza algo no es que sea ese algo lo que es malo, es que tal vez es ese alguien quien no está preparado para vivir a la altura. Di adiós, que seguro que has aprendido que en la vida no hay tiempo para tonterías", dice. 

3. Cuídate como el tesoro que eres. Arréglate, maquíllate, viste la ropa que realmente te gusta, sal, vive las experiencias que siempre has deseado vivir, deja tus miedos a un lado, mímate, date masajes, etc. Recupera tu vida, recupérate a ti misma, sé feliz independientemente de cómo esté tu pecho. Dale el valor que tiene; algo que tiene un significado pero eso va a depender de ti. ¿quieres que tu pecho ausente sea símbolo de una enfermedad o de una vida por delante? Siéntete guapa por dentro, pero también por fuera.

Empieza a verte como un tesoro que se merece mostrar todo su esplendor porque estoy segura de que esta experiencia te ha llenado de aprendizajes, y ese aprendizaje, esa seguridad, es lo que te llena de belleza". 

Sentido del humor, seguridad en ti misma, saberte bella, disfrutar de la vida, echar de tu vida a quien no se merece estar en ella y darte el valor que tienes son las claves para que una mastectomía se convierta en una experiencia beneficiosa. Pero, ante todo, amarte con todas sus consecuencias.  



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