Sigue con los buenos hábitos

Cuerpo diez

No hay excusas para no hacer deporte en verano: los beneficios del ejercicio en el agua

  • Álvaro Herrera, coordinador del servicio de rehabilitación del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, nos cuenta cómo podemos ponernos en forma.
  • Eso sí, lo olvides que lo principal es disfrutar... ¡estamos en vacaciones! 
  • Deporte debajo del agua

Una cañita, con su respectiva tapa, claro, un poco de descanso mirando al mar o leyendo a la sombra, una comida de esas que hacen historia y una siesta apoteósica. Suena bien. Relajación máxima, sí, estamos en verano y tenemos vacaciones, pero eso no significa que tengamos que dejar de lado los buenos hábitos.

¿Por estar a 40 grados tenemos que dejar de hacer deporte? No, pero"tampoco podemos pretender hacer todo ese ejercicio que el resto del año no hemos hecho. Aunque nuestro ritmo de actividad se reduzca, aconsejo aprovechar los ratos en la playa o la piscina para mantenernos activos y practicar deporte", recomienda aconseja Álvaro Herrera, coordinador del servicio de rehabilitación del Hospital Vithas Nuestra Señora de América.

La arena de la playa, por ejemplo, es una superficie perfecta para trabajar las piernas, eso sí, habrá más desgaste, pero consumiremos más calorías.

Los beneficios de practicar deportes en la playa

  1. En el agua, lo más divertido y completo. El movimiento para vencer la resistencia del agua que realizamos mientras practicamos natación o aquagym nos obliga a ejercitar toda la musculatura del cuerpo: cervical, dorsal, lumbar y de las extremidades. Además, el trabajo del sistema respiratorio y cardiovascular que provocamos también es muy positivo para nuestro organismo. Su práctica nos permite tonificar y estirar la musculatura, previniendo dolores de espalda o mejorando problemas en la columna, que suelen empeorar con las posturas y esfuerzos que realizamos cada día.
  2. Fútbol playa, menor riesgo de lesiones. Se ejercitan todos los músculos del tren inferior, sobre todo los cuádriceps, los gemelos y los isquiotibiales, especialmente beneficioso para prevenir lesiones de rodilla. Además trabajaremos la musculatura del tobillo que nos proporcionará una mayor estabilidad en esta articulación. Asimismo la capacidad cardio-respiratoria aumenta
  3. Palas, afirmación muscular y mejora de la coordinación. Como se juega en la orilla o en el agua (a menos que veranees en la Manga del Mar Menor) el agua fría mejorará la circulación.  Para el aparato locomotor, jugar a las palas contribuye a la afirmación de los músculos del brazo y antebrazo, de las extremidades inferiores y de la espalda, principalmente zona dorsal y lumbar. Si nos fijamos en el sistema nervioso, aumenta su capacidad de alerta y, por tanto, mejoran nuestros reflejos al tiempo que trabajamos la coordinación.
  4. Vóley-playa, mayor fuerza y mejor movilidad articular.. En el tren inferior, se favorece el desarrollo muscular, sobre todo en longitud, al saltar y flexionar el cuerpo mientras que, al tiempo, mejora la circulación de la sangre. Además, los músculos abdominales, dorsal ancho, pectorales, bíceps y tríceps se desarrollan sin esfuerzos violentos, los que nos proporciona una mayor fuerza. También nos permite ejercitar la movilidad articular y la flexibilidad de los dedos, muñecas, codos y hombros, mejorar los reflejos y la coordinación muscular.
  5. ¿Mejor correr por la playa que caminar? Depende. Dar una paseo es una de las mejores opciones para fortalecer las articulaciones de las piernas y si no estamos habituados a hacer mucho ejercicio, sin embargo, por mucha fiebre que haya por el running, olvídate si el resto del año no lo practicas. ¡Lo harás una vez y luego no volverás.

Algunos consejos

  1. Golde de calor. "Hay que tener mucho cuidado porque nos podemos incluso desmalla", apunta el doctor. Te cuidado si notas un aumento de temperatura, de sudoración, ritmo cardiaco, nauseas …  
  2. La intensidad ligera. “El deporte tiene que ser más moderado y practicarlo  en las horas de menor calor.
  3. ¿Hay que cambiar la alimentación? Es más importante lo que bebemos que lo que comemos (a no ser que te dé por comer cocido). "Hay que beber bastante agua, antes, durante y después del ejercicio y comer y evitar las comidas copiosas al menos dos o tres horas antes del ejercicio", dice el especialista.
  4. Sudar más no significa quemar más calorías. Es un concepto erróneo. Cuando sudamos estamos perdiendo agua y sales minerales. 



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