Cuerpo diez

Tania Llasera pasa de defender sus curvas a hacer dieta: "comer debería estar siempre de moda"

  • "Vivimos en una sociedad en la que la gente es perfecta o por lo menos es lo que los medios te enseñan", se queja la presentadora, que ha amadrinado el evento Sesión teta en La Vaguada, una sesión de cine para que las mamás puedan ir con sus bebés. 
  • Ha pasado de no enseñar su cuerpo y compartir fotos de patatas -el alimento por el que pierde la cabeza- a apuntarse a la tendencia healthy: dieta con mucha proteína y baja en grasas. 

“Cómo me aprietan los zapatos. ¿Te importa que me siente?”, pregunta Tania Llasera. “Desde que he sido mamá tengo un número más de pie y no veas cómo me duele”, apostilla la presentadora, que ha amadrinado el acto de ‘Sesión Teta’ en los Cines de La Vaguada, en la que se proyectan películas de estreno para adultos los lunes a las 16:30 horas, los martes a las 11:30 horas, y el último domingo de cada mes a las 11:30 horas en a la que pueden asistir las mamás con sus respectivos bebés.

La presentadora, que en breve empezará a grabar 'La Voz' y se lanzará a la conquista de Youtube con un videoblog en divinity en el que tratará temas de maternidad, moda, estilo de vida..., es ultradefensora de sus curvas. ¡Y cada vez que comparte alguna foto en Twitter genera polémica! Ha pasado de no enseñar su cuerpo y compartir fotos de patatas -el alimento por el que pierde la cabeza- a apuntarse a la tendencia healthy: dieta con mucha proteína y baja en grasas. 


¿Te ha cambiado entonces mucho el cuerpo desde que eres mamá?

Fíjate, estos zapatos son el 39 y ahora uso el 41. Ahora tengo mi ropa de maternidad y la demás. En realidad tengo un armario de psicópata y loca: con tallas desde la 40 a la 46-48. Cuando lo abro tengo que pensar: ‘a ver, a qué sección del armario me tengo que dirigir’? Además tengo mucha ropa porque como me gusta tanto…

Entonces debes tener un armario ordenadísimo, porque si no debe ser un caos…

Sí. Por una lado tengo la que no me cabe y la que me queda grande en el canapé de debajo de la cama y el resto colgado.

Siempre has defendido tus curvas (y las de las demás chicas) y justo ahora, en plena operación biquini, te puesto a dieta. ¿Has cambiado de idea?

Fui al médico después de acabar de dar el pecho, como hacen todas las madres, y me dijo que tenía una posible diabetes y ya era obesa, por pocos kilos, pero lo era. Me dio un susto… Ya era hipotiroidea, pero ya tener diabetes me parecía demasiado.



Por lo que veo en las redes sociales, te lo estás tomando muy en serio, ¿no?

Sí, me he puesto a dieta y he empezado a hacer deporte con un entrenador personal. Ya me quedan muy pocos kilos que perder porque no quiero volver a cómo era antes de dejar el tabaco. Tenía una talla 38 y yo nunca he sido así. Fumaba muchísimo, trabajaba muchísimo…

¿Y cuidabas lo que comías más que después?

No me cuidaba nada, pero no era hipotiroidea. Tenía plena actividad y no comía mucho. Mi madre me decía que solo mareaba la comida y lo de ahora es otra cosa. Cuando dejé de fumar, empecé a comer más y engordé un montón; después me quedé embarazada y volví a engordar un montón.

¿Cuál es tu rutina de ejercicios?

Además de adelgazar por salud, quería tonificar, que ya sabes que después del embarazo se te queda la tripa como gelatina… ¡Y ya no la tengo! Ya he endurecido y estoy feliz. Es cuestión de salud. Como he dado a luz hace poco, mi entrenadora me dijo que no podía correr, por el suelo pélvico, así que ando cuatro horas al día a toda mecha… ¡y empujando el carrito! Pepe tiene un color estupendo de tanto sol que ha chupado.


¿Y la comida?

A mediodía, proteína y verdura, para cenar solo proteína y entre horas fruta y para desayunar fruta, pavo y café con leche.

¿Sin hidratos?

Solo los tomo cuando entreno. Y ahora por ejemplo he empezado a correr a intervalos.


Y ahora que estás a tope, ¿qué es lo que más echas de menos comer?

¡La tortilla de patatas! Y las patatas en general. Me dejan saltarme la dieta un día, que suele ser el domingo a mediodía, y me la pienso zampar.

¿Cuándo te vas a plantar?

Cuando el médico me lo diga, pero mi peso ideal sé que no es el que tenía antes de dejar de fumar.

¿En aquel momento te veías más guapa?

Me veía más guapa de cara más gordita, con menos arrugas… Además embarazada tenía una piel maravillosa. Yo estaba más guapa que nunca.


Eres una de las abanderadas de las chicas curvy, ¿por qué crees que nos sigue llamando tanto la atención que una chica tenga algunos kilos de más?

Vivimos en una sociedad en la que la gente es perfecta o por lo menos es lo que los medios te enseñan. Después de tener un niño todas tienen unos oblicuos y todo tipo de maravillas y no me parece ni una realidad ni un ejemplo para la gente joven. La realidad es que tienes tripita, puntos y estás incómoda. La realidad es muy saludable. Si la talla 42 es la que más rápido se acaba en Zara es porque somos mayoría: gente normal, que disfruta la vida, que come y tiene tetas. La sociedad necesita y quiere un ‘refresh’ de lo que es real… ¡Y se está poniendo de moda!

¿Gorditas de moda de cara a la galería o de verdad?

Es una moda lo de ser pro curvy, pero me parece que todo lo retro está volviendo y con ello las curvas, la salud y la felicidad. Ser feliz y sonreír y comer debería estar siempre de moda.