¿La solución es abrigarse?

Belleza

Protégete del frío sin caer en falsos mitos

  • El Frío, con mayúsculas, ya se ha instalado en nuestro país y las condiciones climatológicas amenazan con recrudecerse. 
  • Ata Pouramini te ayuda a evitar resfriados y contracturas musculares, propios de este tiempo. 
  • Rihanna, de punto de la cabeza a los pies

Una sucesión de frentes dejarán viento, lluvia, nevadas y temperaturas bajo cero los próximos días o 'Lluvia, nieve , olas y un descenso significativo de las temperaturas'.  Titulares como estos nos anuncian la llegada del verdadero invierno, del mal tiempo real, más allá de los calendarios estacionales y temporadas de moda en las tiendas y grandes almacenes. El Frío, con mayúsculas, ya se ha instalado en nuestro país y las condiciones climatológicas amenazan con recrudecerse en las próximas horas o días.

Además, por si no lo sabías, la sensación de frío se contagia, más allá de los grados que marquen los termómetros. Esto se debe a la acción de las llamadas “neuronas espejo”, que nos hacen reproducir comportamientos fisiológicos ajenos, en determinadas ocasiones. El mejor ejemplo es el del bostezo involuntario, que nos hace  abrir la boca cuando vemos a alguien hacerlo a causa del sueño o la debilidad . Así pues, cuando vemos a alguien temblar o resoplar por frío, nuestra sensación de destemplanza aumenta.

  Y no sólo la sensación, sino que llega a producirse una bajada real de temperatura en nuestro cuerpo. ¿Qué sucede entonces, aparte del malestar lógico?  Nos lo explica el autor de 'Tú eres tu medicina', Ata Pouramini, quien asegura que obligamos al sistema inmunitario a trabajar más para defenderse, le debilitamos y le hacemos más susceptible de ser invadido por virus y bacterias. Aquí se desmonta uno de los grandes mitos sobre el frío:

 1.   El frío no nos hace resfriarnos.  Además de obligar a trabajar más a nuestras defensas, las personas se concentran en lugares más cerrados ( las propias casas), menos ventilados y, por lo tanto, están más expuestas al contagio. Es por eso que nos resfriamos

Cuando llegamos a casa, o entramos a comer o cenar a un local público lo primero que pensamos es en aliviar la sensación de “estar congelados” tomando algo caliente. Pedimos una sopa, un caldo, un vaso de leche, “para entrar en calor”. Y , entonces, cometemos otro error. Ata Pouramini, experto en nutrición, nos aclara este punto:

2.   Ingerir alimentos muy calientes no regula nuestra temperatura corporal. Al contrario: nos reconforta, pero, enseguida nos hace sudar, por lo que al evaporarse ese sudor, volvemos a quedarnos fríos. Los cambios bruscos de temperatura sólo hacen que empeorar nuestro estadoLos alimentos que nos ayudan son aquellos que fortalecen nuestro sistema inmunitario, como el ajo o el jengibre y los que nos aportan grasa, pero buena, los ricos en Omega 3, como pescados azules y algunas verduras.

¿Abrigarnos mucho? Sí, pero fijaos bien qué partes del cuerpo. Cada uno tiene su parte débil . Las mujeres son un poco más “frioleras” que los hombres. Algunos pasan frío en el abdomen, otros en la cabeza. Lo que es cierto es que es importante abrigar las extremidades, manos y pies. Los gorros no son vitales, salvo en la nieve.

 3.   El calor no se va por la cabeza. Este mito legendario es muy propio de las madres que nos abrigaban de pequeños ( y lo siguen haciendo ) con gorritos. Lo que es necesario preservar del viento y el hielo es el cuello. Las cervicales se resienten y, si, además, forzamos la postura al encogernos por el frío provocamos contracturas musculares en la espalda. Abrígate bien el cuello, y también evitarás la inflamación de garganta. 

Y, como consejo imprescindible, añade Pouramini, pongamos fin a la ingesta masiva de antiinflamatorios (hay gente que hasta los toma para evitar resfriarse). Nada más falso y resulta más dañino para nuestro organismo que la automedicación.

Si nos hemos resfriado, preguntemos al médico en caso de fiebre. Tendrá que explorar nuestras vías respiratorias para descartar infecciones bacterianas. Sólo en este caso , sólo en este, nos prescribirá antibióticos. Los virus catarrales no se curan con antibióticos. Muy al contrario.

4.   Los antibióticos mal prescritos disminuyen nuestras defensas dejándolas a merced del virus del resfriado. No curan los catarros ni las gripes causados por virus, sólo por bacterias. No los tomes sin consultar con el médico.




Aviso a todas las mujeres: "La Noche es Nuestra"