Los hechos sucedieron en 2015 cuando el viudo de Rocío Jurado decidió alquilar un local para montar un negocio en esta ciudad costera. Primeramente, su empresa Orteunión Espectáculos SL. era la encargada de gestionar este restaurante donde pudimos ver también a sus hijos Gloria Camila y José Fernando implicados.

Finalmente, Ortega Cano transfirió la gestión del negocio a Zerca Servicios de Ocio SL. Aún así, en junio de 2016 se cerró el restaurante tras ser desahuciados por un juez al no pagar el alquiler, pago que al que debía hacer frente la empresa del maestro.

Así Zerca Servicios decidió llevar a juicio al torero por el impago de cinco facturas. Durante la causa, Ortega Cano reconoció que su empresa mercantil tenia unos 900.000 euros de pérdidas, algo que se ha solventado recientemente tras la inyección de un millón de euros de capital.

La resolución ha condenado a pagar a Ortega Cano las deudas contraídas. Un descalabro que se suma a toda la polémica generada por la exclusiva residencia canina que se va a abrir en los terrenos del torero.