Carlota Corredera llevaba a Alba a la misma sala en la que se reencontró con su hijo y que sembró la discordia con su expareja, sin embargo no se arrepiente. Alba confiesa que está muy triste y dolida, pero que no tiene miedo ante la demanda de Fonsi y es que asegura que tiene la conciencia muy tranquila.

“Juzgarme como madre es injusto, él lo sabe” defiende Alba que considera esta situación de lo más desagradable y aunque entiende que haya cosas que no le gusten al padre de su hijo, no entiende las maneras de solucionarlo. Además, una de las cosas que más le duele es que su hijo vea en el futuro estos enfrentamientos entre sus padre: “Van a salir cosas que aunque sean de él no me gustaría que salieran”.

De su actual relación con Fonsi reconoce con pena: “hemos perdido el vínculo que teníamos, la sensación de familia aunque estuviéramos separados y el hecho de poder estar juntos en un clima cordial con la persona más importante de nuestras vidas. Hemos perdido los dos” y concluye: “vamos a perder todos”.

Alba ha mostrado una actitud muy distinta a la que acostumbra, sosegada y calmada queriendo librar esta guerra en los tribuanles y no en los platós de televisión.