Don Felipe y Doña Letizia han recibido al Presidente y su mujer en la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid obsequiándolos con los máximos honores, después de llegar escoltados por motos hasta la Puerta del Príncipe les han seguido un escuadrón de coraceros a caballo de la Guardia Real. Una vez en la Plaza de la Armería tuvieron lugar los saludos protocolarios, la interpretación de los himnos nacionales de ambos países, los disparos de 21 salvas de ordenanza, la revista a las tropas y el desfile de la Guardia Real.

Durante todo el acto, Doña Letizia ha estado constantemente pendiente de la Primera Dama, que a sus 72 años se ha visto obligada a llevar una bomba de oxigeno, trasladando ella misma su propia bombona. Muy cariñosa y atenta la Reina ha vigilado el estado de salud de Nechama Rivlin. Para la ocasión Doña Letizia ha elegido un trench en color beige, que apunta a convertirse en el básico de la temporada.

Al acto de bienvenida le ha seguido una comida en el Palacio de la Zarzuela, donde tendrá una reunión privada y un almuerzo. Por la noche tendrá lugar una cena de gala en honor a Reuven y Nechama Rivlin en el Palacio Real.

“Vengo invitado por mi amigo Felipe VI, Rey de España, y por su esposa, la reina Letizia. He venido a visitar a la floreciente comunidad judía, a reunirme con el Presidente del Gobierno, a hablar en una sesión especial ante el Congreso y el Senado, a ampliar y estrechar la cooperación económica entre los dos países y, también, por supuesto, para visitar el Bernabéu, como no podría ser de otra forma. Mi esposa Nehama y yo esperamos que sea una visita apasionante. ¡Viva España!” comentaba el Presidente Israelí a su llegada.