Facilitar la recuperación de mujeres sin añadir la carga de una cicatriz en el lugar del seno extirpado es hoy completamente posible. Poder salir del quirófano con el cáncer extirpado y el pecho reconstruido a la vez, es una gran ayuda en un momento en que se requiere especial fuerza de ánimo para enfrentarse al cáncer de mama, que según la Organización Mundial de la Salud, es una enfermedad en que las tasas de supervivencia son cada vez mayores.

Si hasta ahora la técnica del músculo dorsal ancho en combinación con un implante ha sido un procedimiento clásico y utilizada por muchos cirujanos, la técnica del dorsal ancho endoscópico, es una técnica que viene a poner más luz en el ámbito de la reconstrucción mamaria, pionera del Dr. Joaquín Muñoz, actualmente en el Instituto Javier de Benito, para resolver el problema oncológico y estético en el mismo quirófano.

Con este procedimiento, el tiempo de hospitalización varía entre 2 y 5 noches, dependiendo de cada paciente, además, la recuperación oscila entre los 20 y 35 días. A partir de los 15/20 días posteriores a la intervención, las pacientes comienzan las sesiones de fisioterapia, lo que ayuda a acortar los tiempos.

El sol se puede tomar, a partir del año de la cirugía, para evitar la pigmentación de cicatrices, y es recomendable utilizar protectores solares altos. En esto también habrá que tener en cuenta si es necesario o no hacer radioterapia posterior.

Esta innovación en oncología mamaria, añade el plus que recosntruye la aureola y el pezón en la misma intervención. Está especialmente indicada para que el resultado estético de la mama no se vea comprometido tras la radioterapia. El músculoo dorsal ancho actúa como un sujetador interno que protege la prótesis de la aplicación de la radioterapia protege la prótesis, y los resultados son más previsibles y duraderos