Proenza Schouler ha hecho un cambio en su estrategia y ahora crea telas a medida, una de las razones por las que ha cambiado Nueva York por París. Su prendas para la primavera de 2018 son una combinación de la colección pre-fall y de algunas de las piezas de la temporada.

Lazaro Hernandez y Jack McCollough, los directores creativos que comenzaron con la firma en 2002, mantienen su paleta de colores clásica: el negro, el blanco, el rojo que tiñen las faldas y los vestidos con patronajes exquisitos que rezuman elegancia. El guiño a la Alta Costura en su colección lo pusieron los encajes, plumas, bordados y los volantes que encargaron a artesanos de París.

Por su parte, Rodarte hizo de la pasarela un jardín, pero no uno cualquier, uno francés. Las hermanas Kate y Laura Mulleavy volvieron a sorprender con sus diseños ultrafemeninos con un toque californiano que estaba inspirada en el filme 3 Women de Robert Altman.

Lo nuevo de la firma cuenta está repleto de transparencias, tejidos fluidos, flecos brillantes, pero sobre todo por las flores, que se apoderaron no solo de los vestidos también de las coronas que completaban los looks de las modelos, al igual que los chales.