Sin embargo, su futuro todavía es incierto porque el marido de la Infanta está a la espera de la decisión que adopte el tribunal supremo, que determinará si finalmente es condenado o absuelto.

Y es que la vida de la Infanta cambió desde se destapó el caso Nóos. La familia trasladó su vivienda a Suiza distanciandose así de su familia. Especialmente de su padre, Juan Carlos y de su hermano el Rey Felie VI que le retiró a ella y a su marido el título de duques de Palma de Mallorca. De hecho, no acudió a la proclamación de su hermano como rey. Sólo su madre y hermana Elena le han mostrado su apoyo en público.

Desde su imputación, la infanta disminuyó las apariciones públicas pero este año, volvió a reaparecer en la misa funeral de su tía Alicia de Borbón-Parma, tía del Rey Juan Carlos, donde se pudo ver la tensa relación con los Reyes Felipe VI y Leticia.

Queda claro que el futuro de la infanta dependerá en gran parte de la entrada o no en prisión de su marido Iñaki Urdangarín. Pero por lo pronto, hoy la Infanta celebrará su cumpleaños rodeada de su familia y más tranquila que hace un año cuando estaba inmersa en el juicio del caso Nóos.