“Soy una persona completamente distinta” declaraba Kim a la famosa presentadora, confesando que el atraco le ha cambiado para siempre: “No quiero empezar a llorar, pero sé que estaba destinada a que me pasara. Siento que soy una persona distinta. No quiero llorar más” reconociendo estar “agradecida” porque el suceso le ha convertido en otra persona y mejor madre.

Sin duda Kim ha sabido convertir el peor momento de su vida en un aprendizaje y ha querido demostrar con su estilismo su nueva actitud frente la vida, acudiendo al programa sin joyas y con un sencillo vestido negro que dejaba sus hombros al descubierto: “No estoy aquí para mostrarme como antes. Ya no soy quien era” ha confesado, manifestándose como una mujer mucho menos pretenciosa y discreta.

Además Kim ha revelado que los atracadores llevaban detrás de ella desde hace dos años, quedando marcada por un profundo miedo y sin poder evitar las lagrimas al recordar lo sucedido: “Sucede muy rápido, fueron unos siete u ocho minutos de tortura, pero cuando miro hacia atrás y lo analizo, podría haber sido peor”.