Sarah Silverman estuvo ingresada cinco días en el Cedars Sinai

“Ellos no me pudieron dormir completamente para el proceso de recuperación porque mi presión arterial era muy baja. Estuve drogada lo suficiente para no sentir dolor y no tengo ni idea de lo que sucedió o dónde me encontraba. Ellos tuvieron que sujetarme las manos para que no que quitara el tubo de respiración”, relató en un extenso comunicado la estrella de 45 años.

“Cuando desperté cinco días después no podía recordar nada. Agradecí a todos en la UCI por mi vida, de vuelta a casa, y según se iban pasando los efectos de los opiáceos, empecé a recordar el trauma de la cirugía”, añadió la escritora, que dio las gracias a su verdadero héroe, Michael Sheen, el actor galés con el que sale desde 2014, a su familia y amigos, que tan pendiente estuvieron de ella en la semana más larga de sus vidas.