SARA ESCUDERO: “LOS NERVIOS NO PASAN NUNCA”

CHANCE: El día 29 actúas en el Casino de Torrelodones con todas las entradas vendidas. Tienes una larga experiencia, pero ¿sigues sintiendo nervios o lo tienes controlado?

Sara Escudero: Los nervios no se pasan nunca, lo que sucede es que es verdad que hace siete años no era lo mismo que ahora. Sigues sintiendo nervios y preguntándote minutos antes “¿por qué estoy aquí?” (risas). Es bonito y guay que la gente se anime, esos son nervios positivos, con lo que la cabeza ya está en disposición de hacer el tonto…

CH: No es un sitio habitual en el Circuito de los Monólogos. ¿Sabes al público que te enfrentas o esperas un poco con los primeros apuntes para saber por dónde van los tiros?

S.E: Cada uno tiene su método. Yo lanzo un par de cosas, que no te las puedo decir porque sino estaría revelando mis trucos, y en función de la respuesta sabes el tipo de audiencia que tienes esa noche.

CH: En esos casos, ¿qué haces, tiras de improvisación?

S.E: Yo improviso cero. Lo bueno del stand up comedy es que tiene que parecer que no está preparado y no hay trabajo detrás. Pero para escribir un monólogo hace falta mucho tiempo y luego rodarlo para poder jugar con el relato. Ellos son los que hacen cada monólogo distinto. Nosotros llevamos con monólogos desde hace ya cuatro años y los tienes testados, pero, a lo mejor, en un sitio se arrancan aplausos y en otro surge otra respuesta. Aunque coincide en un alto porcentaje. Además, trato de hacerlo lo más participativo posible.

CH: ¿Vas a estar de gira este verano?

S.E: Sí, la verdad es que los monólogos nunca paran. Es verdad que en verano la gente le tira más la terracita y las salas del circuito esperan a octubre para empezar temporada. Tengo monólogos hasta mitad del año que viene. En verano hacemos muchas actuaciones con empresas, para hacer de maestra de ceremonias, pero son proyectos que preparan con meses de antelación. Tengo Valencia y Granada, que son cafés teatro con terracitas y es guay. Trabajar en Motril o en Mojácar al lado de la playita.

SARA ESCUDERO: “MI ACTUACIÓN MÁS RARA FUE EN LA CUEVA DE UN RESTAURANTE DE UNA VÍA DE SERVICIO EN ALMERÍA CON SEIS RUMANOS DE PÚBLICO”

CH: ¿El sitio más extraño en el que te ha tocado hacer un monólogo?

S.E: No se me va a olvidar en la vida. Es que aquello no era ni un bar ni un restaurante. Imagínate una vía de servicio, una gasolinera en el sur de Almería, en una especie de cueva que tenían en un restaurante, actúe para seis rumanos que volvían de trabajar a la una de la madrugada. Eso ha sido lo más raro en cuanto a ambiente. Pero también he actuado en una mesa de billar aquí en Madrid porque no había escenario.

CH: ¿Disculpa, pero nos tiene perplejos la anécdota en Almería? Queremos más detalles…

S.E: Yo le decía al dueño que me pagara la gasolina y lo dejábamos (risas). El hombre era muy majo, pero no tenía ni idea de lo que era la comedia o los requisitos mínimos que necesita una actuación de este tipo. Me encontré que estaba programada a las 11 y el grupo llegó a la una de la mañana. Eso fue hace cinco años y pico y estaba empezando. Te aseguro que fue una de las actuaciones más divertidas de ese año. Los rumanos hablaban muy bien español. Yo actuaba en la plataformita que tienen las máquinas de dardos. Lo pasé muy bien.

CH: ¿Tienes referentes?

S.E: Hoy en día cuando hablas de referente mucha gente lo entiende como alguien a quien quieres imitar. Yo he aprendido a hacer comedia a base de actuarla, nunca me había leído un libro de comedia; bastante tenía con los libros de Cardiología de Medicina. Fue al entrar en Paramount cuando aprendí el stand up comedy. Referentes como tal no tengo, no baso en el humor de nadie, pero cuando te has criado con Martes y trece… tiras más por un humor muy blanco, muy tonto, sin llegar a ser el absurdo de Faemino y Cansado. Pero si lo preguntas por admiración artística, Goyo Jiménez es el ejemplo de una cabeza increíble.

SARA ESCUDERO: “TU SABES CUÁNDO QUIERES A UNA PERSONA Y CUÁNDO NO, PUES LO MISMO SABES SI ALGO TE HACE FELIZ O NO”

CH: ¿Lo compaginarás con Zapeando o descansas en el programa de laSexta?

S.E: Pues voy a tener que tener. ¡Uy, parece una frase de Sabina! (Risas). Este año tengo otras cositas de grabaciones y ahora pulularé por el programa, apareceré y desapareceré.

CH: Lo has comentado. Empezaste a estudiar Medicina. ¿Cómo fue ese momento en casa al decir lo dejo para ser comediante?

S.E: No fue una sorpresa. En mi casa fue como el chiste clásico de Gila de Alguien ha matado a alguien… Lo sabían. Yo tuve varias crisis en las que lo quería dejar y le di una oportunidad, pero no sorprendió a nadie, tuve apoyo total. Tú sabes cuándo quieres a una persona y cuándo no, pues lo mismo sabes si algo te hace feliz o no.

Con una agenda llena de proyectos la humorista Sara Escudero puede estar muy satisfecha de haber seguido su verdadero camino profesional.