Aunque Sarah Jessica Parker sea uno de los grandes iconos de estilo, hay veces que también comete errores. La actriz es de las que se atreve con combinaciones imposibles y, a más osadía, más posibilidades de equivocarse y eso mismo ha sido lo que le ha pasado en una fiesta benéfica en Nueva York.

El alter ego de Carrie Bradshaw acudió a un acto de la Escuela de Diseño Parsons donde Donna Karan recibió un premio por su papel en el mundo de la moda. Sarah Jessica quiso apoyar a los jóvenes diseñadores al lucir uno de sus modelitos con que era imposible pasar desapercibida.

A ella le gusta arriesgar y la mejor prueba de ello es que cada vez que tiene la oportunidad lo hace como así demuestra cada año en la Gala Met, donde saca su lado más atrevido.

En esta ocasión se decantó por un vestido que parecía confeccionado con los restos de un invernadero abandonado o, si le queremos poner un poco de glamour, con los deshechos de los paraguas transparentes de Isabel II. Porque, sí, Parker llevaba un vestido de plástico transparente con topitos, al más puro estilo cortina de la ducha que se pega sin piedad al cuerpo, que coordinó con un top negro  de la colección de otoño de Valentino.

– Pero este no ha sido el único error de estilo de Sarah Jessica Parker, aquí van algunas pruebas.