Son múltiples las razones por las que nuestras uñas se vuelven en ocasiones quebradizas y como escamadas, por ejemplo por ciertos hongos, afecciones específicas de la piel o el mismo contacto sin protegernos antes, con algunos productos de limpieza como lejías, detergentes u otros.

Modificaciones en la forma, color textura y superficie de la uña son algunas de las alteraciones más comunes que pueden sufrir, volviéndose frágiles y por tanto, más fácilmente rompibles, sin fuerza ni elasticidad. Tras visitar a un dermatólogo, que es quién en primer término te hará un diagnóstico, la siguiente opción es intentar tener tus uñas siempre cortas, usar guantes al entrar en contacto con sustancias agresivas y evitar los ambientes con exceso de humedad.

Diez claves para unas uñas de 10

1. Apuesta siempre por esmaltes de buena calidad, concretamente los indicados para evitar que aparezcan las tan poco deseadas escamas.

2. A la hora de tratarlas, es indispensable pulir suavemente tus uñas con un buffer e insistir especialmente en la zona más dañada.

3. Hidrata tus uñas y cutículas todos los días con un buen aceite, por ejemplo el “Cuticle Care Complex” de ORLY, mucho mejor si lo tenemos siempre en la mesilla de noche para que así no se nos olvide.

4. Utilizar como base y tratamiento nuestro “Nail Defense” para uñas escamadas y abiertas, evitando que el esmalte salte antes de tiempo.

5. Si tus uñas son secas y quebradizas, hay que fortalecerlas. Nosotros proponemos el “Tough Cookie” con aceite de okumé durante 14 días consecutivos, empezando desde el lunes y sin retirar lo del día anterior y aplicando el producto hasta el domingo. Al siguiente lunes volvemos a proceder de la misma manera y pasadas las dos semanas, después estar hasta un mes sin usarlo, y en esos 14 días, no esmaltar.

6. Usar el top coat “Won´t Chip” de ORLY para que no te salte el color y te dure más tiempo el esmaltado.

7. Envuelve tus manos en una buena crema y cúbrelas con fil osmótico o guantes de algodón.

8. Masajea tus cutículas y uñas con movimientos circulares para un crecimiento sano y fuerte.

9. Evitar lavarse las manos constantemente, con mucha frecuencia, al igual que evitar lugares húmedos para que no se resequen.

10. No te olvides de la alimentación, son muy importantes los alimentos ricos en grasas buenas como las que contienen el aceite de oliva, el salmón, las nueces o el aguacate, así como en vitamina A (zanahorias, huevos, acelgas) o calcio (leche, brócoli, espinacas, almendras).