“Cuando supe que existían pegatinas para las uñas los ojos me hicieron chiribitas”, contó una vez Blanca Suárez. La actriz es fan del nail art y se atreve con colores de lo más arriesgados; dibujos, brillos… ¡No hay nada que se le resista!

Sin embargo, para lucir unas manos bonitas como las suyas, hay que cuidarlas y no siempre lo hacemos como debemos y la mayoría de las veces lo hacemos por desconocimiento. Por eso, con ayuda de Virginia Blanco, directora de formación de Masglo, hemos preparado una lista con consejos:  

  1. No uses acetona. Los quitaesmaltes sin este compuesto son más saludables para la uña porque la acetona las deshidrata y seca. Hay quitaesmaltes con Vitamina E y sin acetona, como el de Masglo, que cuesta 8 euros.

  2. Pellizca tus uñas al retirar el esmalte. Este es un truco de profesional para no manchar las yemas de los dedos al eliminar el esmalte, especialmente los tonos más oscuros: apoya el algodón sobre toda la uña durante unos segundos para disolver el esmalte, y luego realiza un ligero gesto ascendente, como de pellizco, que retira todo el color de los laterales limpiamente, sin ensuciar la piel. Luego sólo hace falta un toque final en el centro de la uña para dejarla completamente limpia.

  3. Cambia la tijera por la lima. Pásate a la lima y utilízala en una sola dirección, un gesto sencillo que impedirá que se levanten en capas. Para las manos, las más adecuadas son las de 240 gr., lo suficientemente fuertes para rebajar el tamaño de la uña sin dañarla ni agredirla.

  4. No cortes las cutículas. Aplica una gota de un producto ablandador de cutículas y empújalas con un palito de naranjo.

  5. Suaviza los laterales. En algunas manos de chicas, los laterales de la uña están especialmente engrosados o muy secos, formándose durezas que se convierten fácilmente en padrastros. Usa una lima suave para eliminarlas (siempre de la muñeca hacia la yema, en una única dirección) y no olvides nutrirlas con frecuencia.

  6. Alisa la superficie de la uña.  Si tus uñas son irregulares o estríadas, usa una lima pulidora de forma muy, muy suave. No abuses de ella, pues puede fragilizar la uña.

  7. ¡No te olvides de la base! No esmaltes sin antes aplicar la base más adecuada porque alarga la duración del esmalte y protege la uña. Las hay para fortalecer, alisar, corregir el tono, estimular su crecimiento.

  8. Los bordes también existen. Esmaltar el borde ungueal, y no sólo la superficie, prolonga la duración de la manicura.

  9. Pinta con cuidado, como si acariciaras la uña. El consejo que nos dan desde Masglo es aplicar una primera capa de esmalte cubriente, que no haga aguas, acariciando la uña con el pincel con un gesto fluido. Al hacer esa primera capa más generosa, la segunda se puede hacer más fina – y si pincelamos más de tres veces, mejor que mejor. Esmaltes,

  10. Acaba con un toque de brillo. Una nueva capa de brillo es una excelente forma de refrescar la manicura al cabo de unos días sin tener que retirar el color.