Más de un 77% de los españoles necesita algún tipo de corrección visual. Los defectos refractivos más comunes entre la población son la presbicia o vista cansada, que afecta a un 28% de los españoles, la miopía (28%), seguida del astigmatismo (26%). Aunque tan solo un 5% de las personas que necesitan corrección visual son usuarios de lentes de contacto. 

Actualmente existen lentes de contacto para casi todos los defectos refractivos: miopía, astigmatismo, hipermetropía y presbicia (vista cansada). Asimismo, las lentes de contacto pueden ser diarias o mensuales para adaptarse a las necesidades de cada usuario.

Recomendaciones sobre el correcto uso de las lentes de contacto de Alcon, líder global en el cuidado de la visión y la segunda mayor división de Novartis

1.    Utilizar lentes de contacto que aseguren una correcta hidratación ocular y que sean resistentes a la formación de depósitos

2.    Practicar una higiene ocular apropiada: se pueden utilizar toallitas para limpiar los párpados o compresas templadas una o dos veces al día para aumentar la humedad en el área de los ojos. 

3.    El empleo de lágrima artificial puede contribuir a evitar los síntomas de la sequedad ocular.

4.    Es imprescindible lavarse las manos con agua y jabón y secarlas antes de manipular las lentes de contacto.

5.    Es importante no frotar o rascar la zona para evitar posibles irritaciones o erosiones en la córnea.

6.      Las lentes de contacto de reemplazo diario son una opción adecuada para quienes se inician en el uso de las lentilla.  Este tipo de reemplazo permite estrenar una lente nueva y fresca cada día. Hoy en día existen lentes de contacto diarias fabricadas con alcohol polivinílico (PVA), un humectante que ayuda a minimizar una de las causas principales de abandono en el uso de lentes de contacto1

7.    Las lentes de contacto mensuales o quincenales deben ser limpiadas después de cada periodo de uso, como mínimo una vez al día. Se recomienda enjuagarlas con una solución desinfectante  que elimine los depósitos de proteínas y lípidos de las lentes de contacto durante la desinfección y el almacenamiento.

8.    Una vez depositadas en su estuche, las lentillas mensuales o quincenales no deben guardarse en un lugar donde se encuentren directamente expuestas al sol o a temperaturas demasiado elevadas. Además, se recomienda reemplazar los estuchescon frecuencia, según las recomendaciones de tu profesional de la visión.

9.    Reemplazar las lentes de contacto de acuerdo con el programa de uso facilitado por un profesional de la visión

Cómo ponerte tus lentes de contacto

1. Lávate, enjuágate y sécate las manos. Utiliza un jabón de pH neutro que no contenga ningún aceite, crema o perfume. Sécate las manos con una toalla limpia sin pelusa

2. Abre el envoltorio de tus lentes de contacto desechables. Cada lente está empaquetada en un paquete blíster estéril. No utilices la lente si el blíster está dañado. Tu profesional de la visión puede haberte prescrito una graduación diferente para cada ojo, por lo que debes procurar abrir y utilizar la lente correcta. Para evitar confusiones, empieza siempre con la misma lente (izquierda o derecha). Despega la lámina de aluminio y, utilizando el dedo índice, saca la lente del blíster deslizándola suavemente.  Nunca utilices pinzas, otros instrumentos puntiagudos o las uñas para extraer la lente.

3. Examina la lente. Ponte la lente en la punta del dedo índice y levántala a la luz. Asegúrate de que está limpia y húmeda, y comprueba que no hay señales de cortes, roturas o partículas sobre la superficie. No utilices una lente que aparentemente se encuentre dañada o esté seca – tírala y saca una nueva lente.

4. Comprueba que la lente está correctamente orientada. Si el perfil de la lente es curvado y en forma de cuenco, la lente está orientada correctamente. Si los bordes de la lente se extienden hacia afuera, o el perfil tiene forma de plato, la lente está al revés. De ser así, deberás manipularla para orientarla correctamente. Si te pones una lente al revés, puede causar incomodidad o no corregir la visión como debería

5. Inserta la lente. Ponte la lente en la punta de tu dedo índice derecho (o dedo índice izquierdo si eres zurdo y te resulta más fácil). Asegúrate de que el dedo está seco o la lente se te pegará y resultará difícil de insertar en el ojo. Ponte el dedo corazón de la misma mano cerca de las pestañas inferiores y tira del párpado inferior hacia abajo. Utiliza los dedos de tu otra mano para levantar el párpado superior.  Pon la lente directamente sobre el ojo (córnea). Mira hacia abajo, suelta el párpado inferior primero y después el superior, mientras sigues mirando hacia abajo. Parpadea lentamente. La lente se centrará automáticamente. Intenta no frotarte los ojos tras colocarla. Si tienes la sensación de que la lente está cómodamente insertada y puedes ver bien, repite los pasos 1 a 5 para la otra lente.

Cómo quitarte las lentes de contacto

1. Lávate, enjuágate y sécate las manos. Utiliza un jabón de pH neutro que no contenga ningún aceite, crema o perfume. Sécate las manos con una toalla limpia sin pelusa.

2. Parpadea por completo varias veces. Tira el párpado inferior hacia abajo. Asegúrate de que la lente se encuentra situada sobre la pupila. Mira hacia arriba, manteniendo la cabeza recta. Utiliza el dedo corazón para tirar hacia abajo el párpado inferior. 

3. Desliza la lente hacia abajo. Mientras miras hacia arriba, pon la punta de tu dedo índice sobre el borde inferior de la lente y deslízala hacia abajo, sobre la parte blanca del ojo. 

4. Extrae la lente. Mientras sigues mirando hacia arriba, pinza suavemente la lente entre el pulgar y el dedo índice. Sácala con cuidado del ojo. Si utilizas lentes de contacto diarias, tíralas después de extraerlas