Claudia Schiffer, Cindy Crawford, Naomi Campbell, Linda Evangelista… y a esa lista también hay que añadirle el nombre de una española, Judit Mascó, que perteneció a la generación de las modelos de los años 90, las estrellas capaces de arrebatarles campañas publicitarias a actrices y cantantes y luego eran las reinas de las pasarelas. Lejos del reducido mundo de la moda, también eran conocidas. “Nos conocía el vecino que jamás había leído Vogue ni tenía ni idea de moda”, cuenta a Mujer.es minutos antes de presentar los Premios L’Oréal Paris en la MBFW Madrid. 

Judit Mascó se define en su cuenta de Twitter como “mamá, modelo, chica de portada de Sports Illustrated y presentadora. De BCN”, pero es mucho más. Tenerla enfrente es ver la (semi)perfección hecha persona. “Tienes unos ojos tan bonitos”, le digo antes de empezar a grabar y nos sentamos la una al lado de la otra. “Ay muchas gracias, se agradecen a mi edad esas cosas”, dice con modestia y una sonrisa a la que es imposible sacarle defectos. Porque… ¿los tiene? 

Cuando una modelo como tú vuelve a un sitio como este, ¿qué sensaciones se te vienen a la mente?

Los años pasan y somos unas generaciones muy distintas. Me fijaba hace un rato en el backstage, con los nervios de los desfiles, en ellas y a la mayoría no las conozco, hay muchas extrajeras, y tienen la edad de mi hija mayor, que acaba de cumplir 18 años y me producen ternura, pero lo que más ilusión me hace es venir aquí y volver a ver a los mismo profesionales: diseñadores, maquilladores, peluqueros…

¿Cómo era entonces?

Éramos como una gran familia porque la mayoría de las modelos hacíamos casi todos los desfiles temporada tras temporada. Ahora hay más rotación y más chicas extranjeras y quizá no se crea ese ambiente de coleguismo.

¿Ha cambiado mucho la moda en estos años?

¿En qué sentido?

Tú misma lo has dicho al referirte a las modelos: “a la mayoría no las conozco” y antes todo el mundo os conocía. Erais estrellas, ¿las modelos ahora no son tan mediáticas?

Creo que en ese sentido el mercado ha cambiado. Mi generación coincidió con la época de las top models de los 90 en la que todo nos benefició porque era la primera vez en la que las modelos pasaban a ser personajes requeridas no solo en los medios de comunicación, también en otro tipo de eventos de cualquier sector que tampoco tenía mucho que ver con el mundo de la moda. Eso nos dio mucha popularidad y tu vecino, que no tiene ni idea de moda, sabía quién era Judit Mascó. Aparecíamos en revistas de moda, pero en otras que no y ellas no tienen esa suerte.

¿Eso es que las chicas de ahora lo tienen más complicado para triunfar?

Yo creo que sí. Hay más competecia, aunque siempre la ha habido, y menos oportunidades por la crisis. Ese glamour que le daba una modelo a un evento ahora se lo da una actriz, una cantante o chicas anónimas porque no hay dinero para pagarlo.

Fuiste portada de ‘Sport Illustrated‘ y hace unos días han sido noticia por llevar a una chica con curvas a la portada. ¿La moda necesitaba algo así?

Por muy modelo que sea yo, soy mujer y todas somos diferentes y por tener más o menos kilos vamos a ser más o menos sexys, atractivas y guapas. Cada uno es como es y me parece una muy buena idea porque le ha dado pluralidad, pero me da también la sensación de que la gente intenta ser políticamente correcta. De vez en cuando, las revistas sacan especiales de moda XXL, pero no acaban de apostar de verdad y es anecdótico y Ashley Graham es guapísima.


Muy guapa, pero luego no es el tipo de chica que se suben a la pasarela…

 Una cosa es la fotogenia, otra la publicidad y luego la pasarela. Una modelo completa hace las tres cosas, pero en pasarela sí que creo que las modelos tienen que ser altas, bien estilizadas y proporcionadas porque la ropa, es así, cuelga con más elegancia si eres la percha. No hace falta que sea alguien con aspecto enfermizo, que eso sí que da pena.


Para asegurarse que las modelos estén sanas, para desfilar en la MBFW Madrid las chicas deben tener un IMC de 18, ¿cómo era cuando tú desfilabas?

Yo era más redondita con más cadera y pecho, todas teníamos formas. Recuerdo que Stefano Dolce y Domenico Gabbana se volvían locos conmigo por las formas que tenia porque rellenaba esos vestidos tan sexys y potentes que ellos diseñaban, pero lo mismo le pasaba a Cindy Crawford y Claudia Schiffer. ¡Nuestras piernas no eran dos palillos! Gustábamos porque éramos mujeres muy completas y gustábamos tanto a chicos como a chicas y no solo a los seguidores de la moda. Éramos mujeres parecidas a mujeres más reales.

 Eres también embajadora de Elvive, de L’Oréal Paris, seguro que tienes algún secreto para cuidar el pelo…

Hay que adelantarse a los problemas y ser constante. Nos esperamos milagros de un día para otro, pero no. Yo evito el calor directo con el pelo, pero sobre todo la alimentación, que tiene tiene mucho que ver con el aspecto de la piel y del pelo. Tengo un truco para que se abra el poro del pelo y penetre bien unn tratamiento de hidratación: envolver el pelo en una toalla caliente. Luego hay que enjuagarlo con agua fría para que el poro se cierre. Se nota el pelo mucho más brillante.