Después del frío invierno, llegan con la primavera el aumento de las temperaturas, la humedad, el polen y una mayor exposición a los rayos solares, lo que hace que nuestras pieles estén más reactivas, siendo frecuente encontrar personas que describen sensaciones de picazón, sequedad o irritaciones. Es muy importante controlar las primeras exposiciones al sol, usando una protección más intensa mientras la piel va produciendo la melanina suficiente para protegerse.

Adela Rodríguez, de la firma española Sileä, nos cuenta: “La primavera altera bastante nuestra piel, causando tirantez, prurito o enrojecimiento. Algunos de nuestros cosméticos, como el serum calmante (calming serum), un concentrado para pieles sensibles que te ayuda a recuperar el equilibrio y confort perdidos, al aportar ingredientes como el extracto de castaño de Indias, hamamelis, pantenol o bisalbolol, ejercen una acción barrera de forma eficaz además de estar libres de parabenos, perfumes y aceites minerales”.

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1. Hazte un peeling a menudo. En los cambios de estación y especialmente en primavera, para que nuestra piel sea más eficaz como barrera y pueda realizar mejor su función de protección y ser más resistente a las posibles agresiones externas, es necesario realizar de manera regular alguna exfoliación mecánico suave, y así eliminar las células muertas.

2. Bebe mucha agua, aunque con moderación. La piel necesita estar hidratada en todo momento para así neutralizar los radicales libres, para ello Sileä recomienda sus serums de ácido hialurónico, que además contienen aloe vera con efecto calmante o el llamado multivitamínico, un concentrado de vitaminas que protege y revitaliza tu piel.

3. Evita algunos alimentos. Cualquiera que tenga piel sensible sabe que algunos alimentos como el café, el té negro, el alcohol y las comidas picantes envían una señal de alarma a la piel.

4. Come bien. Por suerte, algunos alimentos tienen el efecto contrario a los anteriormente mencionados, como la zanahoria, la espinaca o el boniato, que contienen mucho betacaroteno que refuerza la barrera de la piel. Es sobre todo esta protección natural, la que se desequilibra en las pieles sensibles. También se recomienda el aceite de cáñamo y borraja, que ayuda cuando se presentan picores y quemazón gracias a su ácido graso o las espinacas, avellanas, champiñones y aguacate, que aún pareciendo alimentos muy dispares, tienen algo en común: muchísima biotina, la vitamina de la belleza por excelencia, que garantiza una piel sana, firme y resistente. Adela Rodríguez puntualiza: “Mantén tu piel saludable aumentando el consumo de frutas y verduras que llegan con la nueva estación, así tu piel estará más y mejor preparada para enfrentarse a este cambio”

5. Haz deporte siempre que puedas. Algo fundamental, pues ayuda a oxigenar la piel y a la eliminación de toxinas por medio del sudor.

6. Protégete de los rayos solares. Aprovecha al máximo los beneficios de los primeros rayos de sol que aunque no sean muy intensos, pueden ocasionar problemas como manchas y quemaduras: “Gracias a nuestro protector solar Sun Lotion SPF 30, podrás salir a disfrutar de esos momentos de relax de una forma segura y agradable, ya que además hidrata y cuida tu piel” – nos recomiendan desde Sileä.