“¡Lo sentimos si hemos ofendido a alguien con esta pieza. Todo el mundo es bienvenido en H&M y nunca vamos a tomar una posición política o religiosa”, se disculpaba el gigante sueco en un comunicado el portavoz de la firma a través de un comunicado después de que se creara una gran polémica por el estampado de uno de sus fulares.

De rayas beiges y azules, tiene un gran parecido con el talit, el manto tradicional de oración judío. “Las rayas son una de las tendencias para esta temporada y algo en que lo que nos hemos inspirado. Nuestra intención nunca fue molestar a nadie”, aclaraba la firma.

Las redes sociales han protestado por la similitud y Twitter se ha llenado de comentarios criticando a H&M. La respuesta de la firma, que ha retirado el artículo de muchos países y no así en España, donde aún se puede comprar por 14,99 euros, y no ha tardado. “Las cantidades de producción han sido pequeñas y el accesorio ya no está disponibles en muchos mercados”, señalaron.

Otras polémicas

No es la primera vez que una prenda revoluciona la red. La última vez fue el verano pasado, cuando varios medios israelíes comentaron que  Zara había creado una camiseta con una Estrella de David bordada. De rayas marineras y lleva bordada una estrella de seis puntas en el pecho en color amarillo en la que se podía leer la palabra ‘sheriff’. Sin embargo, el diario Haaretz.com aseguró en su perfil de Twitter que la estrella recuerda a las que llevaban bordadas en sus uniformes los judíos en los campos de concentración nazis.

Ante tal manifestación  Zara contestó s en su TL.“Sentimos honestamente lo sucedido. La estrella está inspirada en las placas que llevaban los scheriffs en las películas del Oeste clásicas y ya no se encuentra a la venta en nuestras tiendas”, escribieron.

Años atrás, en 2007, Zara también tuvo que retirar un bolso que llevaba una esvástica verde.

En 2012, H&M también eliminó de sus tiendas las camiseta que homenajeaba a Sánchez Gordillo, un héroe para la firma sueca. “Comida para el pueblo. Un mundo sin hambre”, se podía leer en la camiseta al lado del nombre del político cordobés que se convirtió en un poersonaje mediático tras ‘robar’ en el supermercado para alimentar a los más desfavorecidos. Lo mismo les ocurrió con una camiseta que llevaba una cruz y una calavera, que algunos tomaron como un símbolo antisemita.

Ni las marcas menos económicas escapan a la polémica porque Marc Jacobs tuvo que retirar también una camiseta con unas botas que de imagen del grupo neonazi Boot and Braces.