Adiós a David Bowie: se va un grande la música y un icono de la moda

El corazón de David Bowie ha dejado de latir. Su voz se ha apagado para siempre tras un año enfermo de cáncer, pero nos queda la su música de un hombre que ha estado a la vanguarda en todo, hasta en la moda. 

Bowie era elegante, un monstruo con estilo al que le gustaba innovar. Provocador, no seguía las tendencias, él las creaba porque él era moda en sí mismo, aunque su primera aparición en televisión, allá por 1966, fue de lo más conservadora: traje oscuro y corbata fina como un colegial británico.

Del pantalón campana y jersey de cuello alto pasó a ser el rey del glam. Los límites nunca fueron con él: se atrevió con los looks andróginos, la brillantina, los trajes de colores chillones, los tacones y se cortó el pelo de mil maneras. Un hombre de lo más camaleónico.

Ziggy Stardust fue su versión más extravagante, esa que se teñía el pelo de naranja y arriesgaba con los trajes de patronaje imposible que, en su mayoría, fueron obra del diseñador Kansai Yamamoto. En su disco  ‘Hunky Dory’ sacó a relucir su lado más femenino , el más patriótico en los 90, con la gabardina que Alexander McQueen diseñó para él, y sacó ‘Earthling’.

 Su influencia en la moda ha sido enorme, de hecho Gaultier, Miu Miu o Gucci han reinterpretado su estilo andrógino en sus colecciones inspirándose en sus álter egos: Ziggy Stardust, Aladdin Sane y The Thin White Duke.