Que sí, que nosotras gastamos mucho en Zara, que nos encanta el maquillaje y que más de una perdería la cabeza por un un 2.55 y queda claro que ser mujer es caro, pero ahora lo confirma un estudio norteamericano: ser mujer es más caro que ser hombre.

Según una investigación de la Oficina del Consumidor de Nueva York (New York City Department of Consumer Affairs, el DCA), que examinó 35 categorías de productos de higiene personal, ropa y juguetes… han demostrado que las versiones femeninas son más caras que las masculinas. ¡Toda la vida sospechándolo y ahora se demuestra!

De hecho, todos los productos femeninos cuestan una media de un 7% más que los masculinos y las mayores diferencias se encuentran en los productos de higiene personal… ¡nosotras pagamos de media hasta un 13% más!

Las cuchillas de afeitar de chica y los desodorantes son más caros, ya lo habíamos notado, pero lo peor de todo es que sus cuchillas suelen cortar mejor y sus desodorantes son más intensos. Además los juguetes de niña son un 55% más caros que los de niños, una historia que se repirte con la ropa mujer, que cuesta 40% más que la de los hombres.

¿Por qué pagamos más y no nos quejamos?

A menudo, la ropa de chica está confeccionada con diferentes tipos de tejidos y eso hace que el precio aumente, pero… ¿y cuando es idéntico? Los precios los fija el fabricante y según el DCA “estas diferencias de precios se deben a consideraciones comerciales, y porque las mujeres, por lo general, están dispuestas a pagar más, además consumen más”.