Son muchas las dudas y preguntas que nos hacemos sobre el agua micelar, uno de los cosméticos más de moda en la actualidad, que limpia nuestra piel mediante un agua formulada a base de micelas, un conjunto de moléculas capaces de atraer la suciedad y sebo facial, para aislarlos y así favorecer su eliminación. Lo hace además de una manera no agresiva para el cutis, sin necesidad de frotar ni aclarar. 

Todavía son muchas las personas que desconocen las múltiples propiedades y beneficios del agua micelar para la limpieza de nuestra piel. Con gran éxito en los últimos meses, se trata de un principio activo que no arrastra la suciedad que se va acumulando, más bien la agrupa o amontona para su eliminación. Está especialmente indicada para pieles grasas, en las que funcionan especialmente bien las micelas, esas moléculas que atraen la grasa y la suciedad.

 ¿Para qué sirve?

Limpia diariamente tu rostro, mejorando su apariencia al eliminar todas las impurezas e imperfecciones. Es también un magnífico desmaquillante libre de alcohol que no irrita ni produce rojeces.

En pieles maduras, funciona a la perfección tras una limpieza previa, acabando con las obstrucciones de los poros y penetrando a través de la epidermis.

¿Cómo se usa?

Se recomienda hidratar la piel a diario para conseguir que ésta siempre esté receptiva. Tras aplicarte el maquillaje, leche limpiadora y después, agua micelar ayudándote de finos discos de algodón que sean específicos para la cara. Puedes empezar por el contorno de los ojos y pestañas, desde el párpado hacia abajo y siempre de manera suave y regular.

La boca, desde la comisura de los labios al centro y con el resto de discos, la frente, las mejillas, la barbilla o la nariz y cuello, a ser posible con movimientos circulares que retiren toda la grasa acumulada. Para terminar, una crema hidratante en cantidades proporcionales a nuestra necesidad, pues las pieles secas necesitarían de mayor reclamo.

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