La búsqueda incansable y obsesiva por la sonrisa perfecta y ultra blanca de muchas celebrities puede provocar una adicción a los tratamientos de blanqueamiento dental, es lo que se ha bautizado como blancorexia.

Existen alrededor de 20 tonos de esmalte dental, la mayoría de ellos más cercano al marfil que al blanco nuclear que suelen vender los medios de comunicación,  y además el color depende de la genética, los hábitos de vida, la edad…

Teniendo esto en cuenta, sí es cierto que los tratamientos blanqueantes son una excelente opción ya que eliminan los pigmentos de la superficie del esmalte, pero siempre deben de ser hechos por expertos y con responsabilidad. Abusar de estos tratamientos puede hacer que la matriz del esmalte se dañe de forma irreversible o que las encías se irriten.

La Dra. Marta Córboba del Pozo, de Córdoba del Pozo Dental Wellness, asegura que muchos pacientes recurren incluso a tratamientos y productos que compran por Internet o en farmacias y que aplican sin conocimiento y sin asesoramiento de un experto, lo que es muy peligroso ya que suelen contener productos químicos. No solo eso. También hay casos en los que el paciente pide un tratamiento de carillas cuando no es necesario y solo porque así conseguirá un mayor blanqueamiento.  

Consejos para mantener una sonrisa blanca

– Cepillarse los dientes después de las comidas.

– Utilizar hilo dental al menos una vez al día y preferiblemente por la noche, antes de acostarnos.

– Evitar las bebidas que provocan manchas como el vino tinto, el café, el té. Si las tomas puedes enjuagar después la boca con agua.

– No fumar.

– Incorpora a tu dieta alimentos detergente que limpian la dentadura mientras los masticamos. ¿Ejemplos? Manzanas o zanahorias.

– Ojo con las recetas de la abuela: utilizar limón o bicarbonato para blanquear los dientes puede ser abrasivo con el esmalte.

Tratamientos para una sonrisa perfecta

Blanqueamiento Zoom 

El agente blanqueador penetra en el esmalte y la dentina, y el efecto de la luz elimina las coloraciones de los dientes sin cambiar la estructura de éstos. Todo ello acelera los resultados hasta conseguir un aclarado máximo en un tiempo mínimo: solo 45 minutos.

Su funcionamiento está basado en el juego de opuestos. Con el peróxido de hidrógeno se rompe el vínculo del cromóforo amarillo, que es el más habitual en las tinciones dentales, con lo que el tono se aclara. Su luz de LED (azul) acelera el blanqueamiento al tratarse del cromóforo opuesto al amarillo, ya que éste absorbe el azul.

Con el blanqueamiento Zoom el color se mantiene hasta 24 meses, aunque habitualmente se recomienda un refuerzo en casa después de un año.

Carillas limineers 

Para dientes que además de pérdida de color, están desgastados y también para tinciones extremas, las carillas Lumineers suponen un auténtica revolución ya que al ser ultra delgadas (alrededor de 0,3 mm de grosor) la reducción que hay que hacer sobre el diente es mínima o incluso innecesaria.

Durante la primera visita se toma una impresión de los dientes y se elige el color más adecuado. En la segunda –y última- visita, se comprueba la forma de las carillas, ya diseñadas y fabricadas a mano, y se hace la prueba de color. Si todo es correcto, se colocan en un tiempo aproximado de una hora, dependiendo del número de piezas.