A los 20 años, Angelina Jolie se intentaba hacer un hueco en el mundo de la interpretación. Era (y es) guapa, tenía un cuerpo espectacular… ¿por qué oponerse a posar desnuda para un fotógrafo? La actriz vio en esa sesión una manera más de abrirse camino. Hoy, convertida en una de las celebs más deseadas, las imágenes salen a la venta. 

Muy delgada, con la mirada en el infinito y las piernas flexionadas, la actriz sigue conservando el encanto de entonces. Las imágenes, en blanco y negro, fueron tomadas por Kate Garner en 1995.

La galería Zebra One Gallery de Londres es la encargada de subastar las fotografía, cuyo precio de salida es 2.500 euros.

Muy celosa de su intimidad, ahora sería impensable verla posar de esa guisa. Ha cambiado, está feliz con Brad Pitt, con quien parece vivir un amor de película, sus hijos y realizando labores filantrópicas.