Orlando Bloom visita el Festival de San Sebastián

Vestido absolutamente informal, vaqueros negros, deportivas en color berenjena brillante, camiseta de rayas marineras y largo pelo negro, Bloom provocó auténticos alaridos en la sala de cámara del Kusaal K2, aunque bien es cierto que la mayoría los provocaban los propios actores de la película que llegaron al delirio cuando el británico pidió un aplauso para ellos.

Una aparición estelar que pone de manifesto la popularidad del mítico Légolas. Atrás ha quedado el incidente vivido este verano junto a Justin Bieber en el que el actor propinó un puñetazo en plena cara del cantante por, supuestamente, unas palabras que dijo sobre Miranda Kerr, ex de Bloom. Las aguas han vuelto a su cauce y Bloom vuelve a nuestro país para disfrutar de lo que mejor sabe hacer: actuar.