El corazón de Alfredo di Stéfano ha dejado de latir. El exfutbolista hispano-argentino, presidente de honor del Real Madrid, ha fallecido en el Hospital Gregorio Marañón, donde fue ingresado el viernes en estado muy grave tras sufrir una cardiorrespiratoria en plena calle.

Di Stéfano se encontraba en la calle Juan Ramón Jiménez, muy cerca del Santiago Bernabéu, cuando sufrió un infarto. Aunque en los primeros momentos los médicos se mostraban esperanzadores porque se encontraba  “estable, dentro de la gravedad”, sometido a “sedación, intubación y ventilación mecánica”, como informaron fuentes del Samur, su corazón no ha podido superar este bache. 

El paro cardíaco le sorprendió a las 17.00 horas cuando salía de un restaurante, donde almorzó con su familia. 

Estos días el exfutbolista y entrenador ha recibido el apoyo de numerosas caras conocidas que se desplazaron al hospital a visitarle. La gran ausente fue Gina González, su novia, cincuenta años menor que di Stéfano y que no acababa de gustar a sus hijos. De hecho, solicitaron su incapacidad para que no contrajeran matrimonio.